En un juego discreto y parejo, donde
por momentos el local llegó con más riesgo e hizo figura a Marcos Díaz, Huracán
se trajo un punto de Santa Fe, de su visita a Colón, y rememora la frase, vieja
y remanida, que dice “que cuando no se puede ganar, lo mejor es empatar”.
Síntesis
Viernes 2 de marzo de 2018
Superliga Argentina – Fecha 18
Jugado en: Estadio Brigadier General
López – Ciudad de Santa Fe – Santa Fe
Colón (Santa Fe) 0 – 0 Huracán
Goles: no hubo
Árbitro: Facundo Tello (discreto)
Amonestados: Ruiz, Escobar, Chancalay, Correa (C) / Matheu, Araujo,
Mendoza (H)
Colón (Santa Fe): Alexander Domínguez; Gustavo
Toledo, Jonathan Galván, Guillermo Ortiz, Gonzalo Escobar; Matías Fritzler,
Mariano González; Pablo Ledesma, Alan Ruiz, Tomás Chancalay; Joaquín Correa.
DT: Eduardo Domínguez
Huracán: Marcos Díaz; Carlos Araujo, Carlos Matheu, Martín Nervo, Pablo
Álvarez; Mauro Bogado, Israel Damonte; Ignacio Pussetto, Ricardo Noir, Nicolás
Silva; Andrés Chávez. DT: Gustavo Alfaro.
Cambios: 35 1T Cristian Chimino por Álvarez (H) / 13 2T Cristian
Bernardi por González (C) / 19 2T Diego Vera por Chancalay (C) / 22 2T Diego Mendoza
por Pussetto (H) /.30 2T Nazareno Solís por Noir (H) / 36 2T Nicolás Leguizamón
por Ledesma (C).
Figura del partido: Marcos Díaz
Partido tenue, flojo. Las
individualidades de Huracán no aprecieron del medio hacia adelante, aunque si
se sostuvo sólido el bloque defensivo, con tareas correctas de Matheu y Nervo, y
espectaculares intervenciones de Marcos Díaz. Solo las intenciones de Pussetto
o algunos movimientos de Noir, llevaron riesgo al área de Domínguez, que
también tuvo un buen partido. El bloque de la mitad de la cancha de Huracán, no
tuvo su mejor noche, y eso el Globo lo sintió.
Para mayores explicaciones y detalle,
dejó la clara visión, con la que siempre coincido y comparto, de mi amigo
Nicolás Ziccardi, de Soy Quemero.
Parda gris
Huracán no rompió el cero ante Colón en Santa Fe, sumando un punto
que puede valorizarse de cara al clásico de la próxima semana. El Globo realizó
un partido correcto, generó algunas pocas situaciones claras para poder
llevarse todo pero también sostuvo la igualdad apoyándose en las atajadas de
Marcos Díaz. Además le faltó ambición para aprovechar su momento en el
complemento, con Gustavo Alfaro realizando variantes al menos curiosas. Hubo
polémica en el cierre con Facundo Tello pitando el final en simultáneo a un
tiro a gol de Mauro Bogado.
Vestido de negro para enfrentar al Negro saltó Huracán al
verde césped del Estadio Brigadier General Estanislao López de Santa Fe, allí
donde lo recibió un Colón plagado de caras conocidas: Eduardo Domínguez en el
banco de suplentes y tanto Mariano González como Matías Fritzler entre los
titulares. Gustavo Alfaro sorprendía a algunos presentando la misma disposición
táctica que en el pálido empate ante Arsenal en Sarandí, volvía Noir al
mediocampo adelantando a Nicolás Silva, Ignacio Pussetto retomaba la posición
de volante por derecha y aparecían tres modificaciones de nombres en relación a
aquella tarde, Damonte por el suspendido Calello, Matheu en lugar del lesionado
Salcedo y Andrés Chávez como único punta en reemplazo de Coniglio.
El partido fue parejo desde el
inicio, sin embargo Colón tardó poco en lograr mejores destellos
ofensivos. Mariano González lanzó un centro que terminó cerrándose contra la
portería de Díaz y el propio Marcos se luciría bloqueando algunos minutos
después un potente cabezazo a quemarropas de Pablo Ledesma; el golero voló para
meter el manotazo, y aunque el balón quedó peligrosamente vivo en el área chica
Javier Correa estaba el clara posición adelantada al capturarlo.
Cristian Chimino reemplazaba al lesionado Pablo Álvarez,
yéndose Araujo al lateral izquierdo. Un lateral largo del ex Temperley generó
la primera opción clara del Globo, Chávez pivoteó ante Correa y el balón
terminó manso en posición de un Ricardo Noir que disparó desde la puerta del
área generando la respuesta de Alexander Domínguez. Huracán mejoró en el cierre
de la primera mitad, tuvo otra con el tiro libre de Bogado que nadie llegó a
empujar y en la última Pussetto comandó el contragolpe al que Andrés Chávez no
pudo darle cierre mancándose increíblemente a la hora de definir dentro del
área.
Ya en el complemento el Globo tuvo su momento, liberando a
los volantes ofensivos y encontrando juego en la libertad de Nicolás Silva.
Durante este lapso Andrés Chávez sacó un zurdazo que Domínguez contuvo en dos
tiempos, poco peligro para un equipo que pisó bastante el terreno contrario. La
lesión de Ignacio Pussetto fue el quiebre del partido para el Globo, Alfaro
dispuso el sorpresivo ingreso de Diego Mendoza por Nacho cambiando nuevamente
la disposición del equipo; Silva quedó estacionado por banda derecha mientras
que Mendoza fue una especie de enganche entre el fundido Chávez y el doble
cinco. Obviamente esto no hizo otra cosa que retrasar al equipo, la ya
célebre cortina de hierro se bajó también en Santa Fe.
El
partido volvió a ser de Colón, pero Marcos Díaz nos salvó dos veces en la misma
jugada bloqueando el tiro de Correa y desactivando el rebote ante Vera.
Nazareno Solís volvió a sumar minutos en lugar de Noir, pero la ecuación no
cambió. Díaz tendría una más, lazando a córner el muy buen disparo de Ruiz.
Sobre el cierre la polémica, faltaban segundos
para completar los tres minutos adicionados cuando el juez Fernando Tello
levantó su mano mientras pitaba el final; en ese mismo momento Mauro Bogado
ejecutó desde la línea media un tremendo derechazo que ingresó a espaldas de
Alexander Domínguez. Todo Huracán contra el referí, el principal reclamo
debería pasar por no haberse respetado el tiempo de adición, ya que realmente
hubo una coincidencia casi total entre el momento que Mauro patea y el juez
decreta el final.
La
moraleja es que cuanto más pateemos al arco más posibilidades tendremos de
hacer goles y ganar partidos. Volvernos locos por tres segundos, cuando antes tuvimos cinco mil
setecientos para intentarlo, es ridículo más allá de la
cargadísima mochila de injusticias en contra que cargamos en nuestras espaldas.
Empatamos
y no hay mucho más por reflexionar, solamente sentir curiosidad por la búsqueda
de Alfaro. Es raro que Chávez juegue todo el partido una fecha, pocos minutos
el siguiente y luego sea nuevamente titular; o la inclusión de Mendoza en lugar
del jugador más peligroso que tenemos luego que Diego acumulara jornadas sin
siquiera concentrar. Hay aciertos, es verdad, el ingreso de Araujo (de cuatro,
de tres, o de lo que lo pongan) y también la confianza a un Silva que de
repente es quien mejor genera juego.
El
valor de esta unidad se terminará definiendo el próximo domingo, cuando
recibamos al rival de siempre en una nueva edición del clásico.