La victoria por 1 a 0 sobre un “remendado” Estudiantes de La Plata como
local, le da al Globo una posibilidad de fijar un punto de inflexión en la
campaña en la Superliga, luego de una serie de tres partidos casi nefastos a
nivel resultados y juego, individualmente y en conjunto. Un gol de Pussetto,
tras buena jugada de Silva, fue la mínima diferencia que le permitió llevarse
los tres puntos.
Síntesis
Viernes 23 de febrero de 2018
Superliga Argentina – Fecha 17
Jugado en: Estadio Tomás A. Ducó – Ciudad Autónoma de Buenos Aires
Huracán 1 – 0 Estudiantes (La Plata)
Gol:
5 2T 1-0: Ignacio Pussetto (H) define de derecha cruzado, al borde del
área menor, un centro a ras del piso desde la derecha de Silva, tras caño y gambeta
sobre dos defensores.
Árbitro: Juan Pablo Pompei
(regular)
Amonestados: Damonte, Calello (H) / Talpone, Zuqui,
Cascini, Andújar (ELP)
Huracán: Marcos Díaz; Carlos Araujo, Saúl Salcedo, Martín
Nervo, Pablo Álvarez; Adrián Calello, Mauro Bogado, Israel Damonte; Ignacio
Pussetto, Nicolás Silva; Fernando Coniglio. DT: Gustavo Alfaro.
Estudiantes (La Plata): Mariano Andújar;
Nicolás Bazzana, Leandro Desábato, Fabián Noguera; Fernando Zuqui, Iván Gómez,
Juan Bautista Cascini, Nicolás Talpone, Jacob Murillo; Gastón Fernández,
Mariano Pavone. DT: Lucas Bernardi
Cambios: 39 1T Carlos Matheu por Salcedo (H) / 17 2T
Pablo Lugüercio por Bazzana (ELP) / 26 2T Andrés Chávez por Coniglio (H) / 30
2T Cristian Alemán por Talpone y Gastón Giménez por Cascini (ELP) / 40 2T
Patricio Toranzo por Silva (H).
Incidencia: desde el minuto 26
del segundo tiempo, el partido estuvo detenido por 19 minutos por corte de luz.
Figura del partido: Nicolás Silva
De entrada, se percibía que la actitud y la entrega del Globo de Alfaro,
había mutado. Tras tres partidos en donde no se notaba ni el espíritu del
equipo, fue notorio que el “triple cinco” impuesto por el DT, con el ingreso de
Damonte por Noir, complementando a Bogado y Calello, permitió que ese aspecto
se reforzara. Además, Pusseto, y en especial Nicolás Silva, se mostraban muy
movedizos, y terminaron siendo la llave para abrir el cerrojo de un rival, que
con varios suplentes, vino “a ver que pasaba” a Patricios.
El trámite de la primera etapa, en general, fue enredado. Huracán prevaleció,
tratando de generar peligro sin ideas, mientras que las llegadas de Estudiantes
fueron esporádicas y no ocasionaron riesgo. El Globo tuvo las suyas, como un
claro penal que le cometen a Damonte sobre el cierre de la etapa, cuando lo
toman en un córner, un remate de Bogado, y una falla en la definición de un
voluntarioso, pero errático Coniglio.
Para bienestar general, la segunda parte se abrió con lo que todos
esperábamos, el gol quemero. En un avance por la derecha, luego de un rebote
que llevaba la pelota a la línea de fondo, Nicolás Silva aprovechó y rápido,
tocó para provocar un caño al defensor que lo vino a detener, y luego una gambeta
hacia adentro al segundo para hacerlo pasar. Allí vio llegar en soledad en el
centro del área a Pussetto, y con lucidez, le cedió el balón para que el “7” la
cruce de derecha, con remate rasante, que le ganó a la estirada de Andújar,
para que gritemos el 1 a 0.
Luego de la diferencia, Huracán continuó y extendió su dominio, ante un
rival que con un par de cambios modificó su idea y se dedicó a buscar el arco de
Díaz. En ese interín, se fue la luz del Ducó por completo, y el partido pudo
seguir después de veinte minutos. En la reanudación, Estudiantes apretó más
aún, buscando el empate, con un Globo que no acertó ninguna ocasión de
contragolpe. Pero sus intentos cayeron en saco roto, y nunca implicaron
complicaciones para la zaga y para Díaz.
Buen partido de Silva, Pussetto, Damonte en particular, y de todos en
general, lo que es un aliciente para creer, que el ánimo mejoró para todo lo
importante que se viene por delante.
Como siempre, dejo expuesto el pensamiento de Nicolás Ziccardi, de Soy
Quemero.
Silvando bajito
Huracán recuperó algo de orden y esto
le alcanzó para superar por la mínima a Estudiantes de La Plata en el Palacio
Ducó. El Globo rompió un partido muy discreto luego que la inspiración de
Nicolás Silva habilitara la perfecta definición de Nacho Pussetto. Todavía con
dudas se cortó una racha de tres partidos sin triunfos que nos sostiene en la
zona alta de la tabla inyectando ánimos para lo que viene.
Respetable marco en el Palacio Tomás
Adolfo Ducó para recibir al Club Atlético Huracán de Gustavo Alfaro, quien
nuevamente disponía un once inédito para recibir al Club Estudiantes de La
Plata. La principal novedad pasaba por ver en acción a “los tres cincos”: Damonte, Calello y Bogado compartían un
mediocampo completado por Nicolás Silva, liberando a Ignacio Pussetto para
jugar a la altura de Fernando Coniglio.
De arranque se notó a un Globo mejor
parado en comparación a sus últimas presentaciones, y aunque estuvo la saludable
intención de meterse a jugar en campo rival faltó precisión para poder hilvanar
las puntadas. Las situaciones de gol no aparecían, y aunque Estudiantes se mostraba
más fino para mover el balón no pasó de un remate largo de Fernando Zuqui que
Marcos Díaz devolvió con rebote.
Huracán mantenía su búsqueda pero le
seguía faltando picante, Mauro Bogado sacudió la modorra con un zurdazo a manos
de Andújar antes que Saúl Salcedo deba dejar el campo de juego por una lesión
muscular, dando lugar al debut oficial de Carlos Matheu con nuestra camiseta.
No hubo tiempo para más en la primera mitad, solo la insólita situación del
muñequero número uno del país sancionando falta en ataque cuando a Damonte le
cometían un claro penal en el área visitante. Como situación a destacar un buen
pase de Pablo Álvarez para la solitaria aparición de Fernando Coniglio, quien
se la llevó puesta cuando estaba de cara al golero Pincharrata.
Ya en el complemento el Globo mostró
una pose más ofensiva,
Nicolás Silva rompió el molde por banda izquierda ubicando a Ignacio Pussetto
en la medialuna; Nacho buscó el tiro a colocar y terminó shoteando realmente
cerca del ángulo. Alcanzando el minuto cinco llegaría la gran alegría de la
jornada, Carlos Araujo, Israel Damonte y Adrián Callelo pelearon la pelota en
tres cuartos de cancha que este último terminó rebotando al área Pincha; allí
apareció habilitado Nicolás Silva para dominar con caño a Talpone y ubicar al
solitario Ignacio Pussetto, quien no dudó en castigar con un gran derechazo que
ingresó pegadito al segundo poste de Andújar. Sexto gol de Nacho en la
temporada, máximo artillero Quemero.
Huracán creció tras el gol teniendo dos
claras para aumentar, primero Pussetto ubicó a Coniglio y este disparo forzando
la reacción de Andújar. Luego el propio Fernando Coniglio recibió el balón de
Silva y yéndose de cara al arco terminó estirando la pelota perdiendo una
opción sumamente nítida. Fue la última del ex Olimpo, que dejó su lugar para
Andrés Chávez.
Cuando mejor estábamos llegó el corte
de luz,
veinte minutos de espera amortizados por el color y la ocurrencia del Pueblo
Quemero. En la reanudación Huracán bajó la cortina, metió a todos sus jugadores
en campo propio y se dedicó a dejar correr los minutos ante un Estudiantes que
buscó centros desde las bandas sin comprometer de forma seria el resultado.
Patricio Toranzo ingresó por Nicolás Silva y el score se mantuvo igual hasta el
pitazo final, está vez esperar tuvo sus frutos.
Ganó Huracán y poco más entra en el
análisis final. El equipo logró cortar la racha sin triunfos volviendo a tomar
fuerzas en el Palacio, puntos importantes para confirmarnos en la zona de
copas, despegarnos en los promedios y ganar ánimos de cara a los
complicadísimos partidos que se nos vienen. A mejorar.
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