En otra patética actuación más, dentro de esta
racha oscura e insondable, el conjunto de Mohamed cayó sin atenuantes en
Rosario ante Newells por 3 a 1, levantando el ánimo de un rival que traía un
bagaje de fracasos importante y además evaporando casi en su totalidad la
posibilidad de clasificar a la próxima Sudamericana.
Síntesis
Viernes 29 de marzo de 2019
Superliga 2018 / 2019 – Fecha 24
Jugado en: Estadio Marcelo Bielsa – Rosario – Santa
Fe
Newells Old Boys 3 – 1 Huracán
Goles:
15 1T 1-0: Maximiliano
Rodríguez (NOB) de penal, por falta de Silva a Rivero.
17 1T 1-1: Andrés Chávez
(H) con toque al arco vacío, tomando el rebote en el palo de un cabezazo suyo
en el área tras un centro.
32 1T 2-1: Alexis
Rodríguez (NOB) con toque en el área chica en soledad, tras un centro atrás de
Maxi Rodríguez y la mirada sin hacer nada de Mancinelli y Alderete.
34 2T 3-1 Luis Leal (NOB)
define de derecha ante la salida de Silva con fuerte remate, cuando Alderete no
pudo alcanzarlo con la defensa mal ubicada.
Árbitro: Patricio Loustau (discreto)
Amonestados: Paredes, Requena, Nadalín (NOB) / Alderete, Mancinelli, Mendoza (H)
Newells Old Boys: Alan Aguerre; Facundo Nadalín, Teodoro
Paredes, Fabricio Fontanini, Leonel Ferroni; Jerónimo Cacciabue, Juan Requena,
Braian Rivero; Mauro Formica; Maximiliano Rodríguez, Alexis Rodríguez. DT: Héctor
Bidoglio.
Huracán: Antony Silva; Cristian Chimino, Federico Mancinelli, Omar Alderete,
Walter Pérez; Carlos Auzqui, Iván Rossi, Israel Damonte,
Andrés Roa; Lucas Gamba, Andrés Chávez. DT: Antonio Mohamed.
Cambios: 15 2T Patricio
Toranzo por Damonte y Javier Mendoza por Auzqui (H) / 20 2T Víctor Figueroa por
Formica (NOB) / 23 2T Juan Freytes por Ferroni (NOB) / 29 2T Lucas Barrios por
Gamba (H) / 30 2T Luis Leal por Maxi Rodríguez (NOB)
Figura del partido: Maximiliano Rodríguez (NOB)
Figura de Huracán: Andrés Chávez
Un nuevo fracaso de un equipo
que adolece de todas aquellas características que lo habían encumbrado a finales
de 2018. Algunas actuaciones individuales, en especial en la faz defensiva, rayanas
en lo insólito, hacen de Huracán un equipo sencillo de vencer, ya que incluso otorga
obsequios para que los rivales anoten.
Del juego, reconocer que
Maximiliano Rodríguez sigue siendo una fiera a sus 38 años y movió los hilos de
un equipo que tiene muy poco y que cómodamente aprovechó las facilidades quemeras.
De Huracán, sólo Chávez que por si mismo se fabricó el transitorio empate, y
algunas gotas de Roa…
Queda la chance que el
equipo levante la mira para las fechas que restan del grupo en la copa, que
debiera ser el objetivo puntual y lo único que queda. Ojalá así sea, y en
Venezuela comience el cambio.
Sólo neblina en el horizonte
El Huracán de Mohamed sigue destruyéndose, perdió por séptima vez
en las últimas diez presentaciones y nada hace pensar que esta historia pueda
revertirse pronto.
La derrota con Newell´s fue otra muestra de lo mal trabajado que
está el equipo, con enormes huecos entre líneas y la imposibilidad de sostener
el ritmo durante noventa minutos. Además la motivación de los jugadores
sigue por el piso, lo que ayer era solo
confianza hoy es titubeo en cada acción. El entrenador quiere poner la cara
hasta el final y teniendo en cuenta sus antecedentes no está mal, el problema
es que todavía hay mucho fondo por transitar.
Once días después de su última presentación Huracán saltaba al
verde césped del Estadio Marcelo Bielsa para enfrentarse al vapuleado Newell´s
Old Boys, sin embargo y en retrospectiva la sensación terminaría siendo que el
juego se disputó minutos después de la derrota frente a Estudiantes.
Sin poder ganar hace nueve
partidos, en los cuales se habían sufrido seis caídas, Antonio Mohamed
solo presentaba una modificación en relación al último once inicial; Andrés
Chávez en lugar de Lucas Barrios. El inicio del partido fue favorable al Globo,
que se plantó con decisión en terreno rival y mantuvo las acciones del juego
entre el círculo central y la portería de Aguerre. Huracán se movía cerca del
gol y este pudo llegar con una buena maniobra por izquierda que terminó con
Gamba enganchando el centro en plena área, sin embargo el derechazo de Lucas
resultó muy desviado.
Parecía que la tarde venía bien
barajada para el Globo, sin embargo un pelotazo cruzado bastó para borrar de un
plumazo el buen arranque. Newell´s salió del asedio en quince minutos, Maxi
Rodríguez cambió una muy buena pelota que desacomodó al mal intento de achique
del fondo Quemero; Rivero recibió solo en el área y aunque dominó con cierta
incomodidad Antony Silva le terminó metiendo un evitable y claro manotazo en el
pie, penal. El propio Maximiliano Rodríguez cobró la factura con
derechazo cruzado, Silva adivinó la punta pero no llegó a tocar.
Aún con muchas complicaciones,
no era justo el resultado. Afortunadamente el Globo ligó una, dos minutos más
tarde Andrés Roa jugó el tiro libre frontal que Andrés Chávez cabeceó limpio
contra el arco; Aguerre desvió una pelota que pegó en el poste y volvió a
posición del propio Comandante, quien de derecha y sin oposición convirtió el
empate. Segundo gol de Chávez en los últimos cuatro partidos,
fueron también los únicos goles que hizo el Globo en este lapso y
lamentablemente ninguno sirvió para sumar.
Entonces el match volvió a parecerse al del inicio, con Roa
enchufado y Chávez rápido en ofensiva, Auzqui aparecía en cuentagotas y era
Gamba el que estaba a total contramano de las intenciones Quemeras; aun así
Lucas le metió un perfecto centro a Chávez, quien cabeceó con potencia a
posición de Aguerre. Pero tal como había pasado antes fue Ñuls quien volvió a
encontrar el gol tras una falla defensiva, Rivero pasó a Auzqui y Chimino cedió
el despeje a un rival que tiró el centro al medio; allí la adelantada defensa
no pudo evitar el anticipo en plena medialuna de Formica, Walter Pérez pifió su
intento de rechazo y la redonda terminó servida a un Maxi Rodríguez que jugó el
buscapié para que el otro Rodríguez defina al arco vacío bien lejos de los
centrales.
Huracán defendió horrorosamente
esa pelota y terminó yéndose al descanso en desventaja.
Pudo evitarlo solamente con el gran pase de Roa que Chávez definió con zurdazo
desviado, casi sin ángulo ante la salida de Aguerre.
La sensación era que el Globo
ya había perdido el partido, que sus buenas intenciones eran infinitamente
inferiores a las facilidades ofensivas que el equipo terminó dándole al rival.
Pero había que jugar el complemento, y allí fue Newell´s quien manejó los
tiempos. Huracán jugaba con los centrales en pleno círculo central, cuando hace
diez días en el Ducó intentó empatarle a Estudiantes con Auzqui arrancando
atrás de Chimino, clara muestra de lo perdida que está la brújula táctica.
El terreno Quemero era una
invitación constante para que la Lepra liquide, sin embargo Andrés Roa tuvo el
empate con una maniobra propia que terminó con derechazo potente y una intervención a puro
reflejo de Alan Aguerre. Fue la última clara, los ingresos de Patricio Toranzo
y Javier Mendoza parecieron oxigenar la ofensiva del equipo, sin embargo siguió
siendo Roa el más claro en este rubro con otro gran pase para Chávez, que esta
vez falló en sus dos intentos de definir errándole directamente a la pelota.
Lucas Barrios por Gamba para el
cuarto de hora final, pero enseguida Ñuls anotó el tercero tras otro intento
fallido en el achique del fondo Quemero. Luis Leal partió inhabilitado pero de
todas formas se terminó convalidando la maniobra en la cual el atacante
trasladó la pelota sin oposición hasta el área y definió cruzado ante Silva.
3-1 que pudo ser 4-1, a no ser por el último manotazo del golero paraguayo.
Volvió a perder Huracán, que
partido tras partido repite errores y no muestra reacción. Las siete derrotas
del ciclo Mohamed tienen muchos puntos en común, destacándose los errores
marcados de la línea defensiva y el poco aire con el que termina el equipo los
partidos. No hay respuesta, del técnico ni tampoco de los jugadores.
Pero los jugadores fueron
quienes nos pusieron 18 meses entre los cinco mejores de la Superliga, más allá
de la partida de Marcos Díaz el otro gran cambio fue el del entrenador. Por eso
es Antonio Mohamed el principal responsable, por no poder encontrar los caminos
tácticos ni tampoco ofrecer una motivación que pueda transmitirse al verde
césped.
Albert Einstein dijo: “Loco es aquel que haciendo
siempre lo mismo espera resultados distintos”. Y aunque con esta estupidez
me parezco al bocón de Alfaro, vale la pena la frase para entender que mientras
Mohamed no patee el tablero el equipo seguirá condenado a este presente horrendo.
Tal vez patear el tablero sea
hacerse a un lado, más allá de la novedosa intención de quedarse en el banco
hasta el final. Huracán ya no tiene nada por qué jugar en la Superliga, pero
las posibilidades de avanzar a Octavos en la Libertadores están absolutamente
intactas.
Está claro que
su ciclo está terminado, en Venezuela, contra Atlético Tucumán o a fin de
semestre, como fecha límite.