Completando un
doblete más que esperanzador, el equipo mantuvo una fisonomía aceptable y
derrotó sin condicionamientos a un Banfield irresoluto con un 3 a 0 lapidario. El
Globo logró ser efectivo, ya que sin generar situaciones en demasía, ejecutó a
su rival que no opuso mucha resistencia.
Síntesis
Sábado 7 de
marzo de 2020
Superliga 2019
/ 2020 – Fecha 23
Jugado en: Estadio
Florencio Sola – Banfield – Pcia. de Buenos Aires
Banfield 0 – 3
Huracán
Goles:
32 1T 0-1: Martín
Ojeda (H) define de volea baja al primer palo con derecha, tras centro atrás
llovido de Briasco desde la derecha.
17 2T 0-2:
Nicolás Cordero (H) de tiro libre desde callejón central a veinte metros, con
remate de derecha con comba al primer palo de Arboleda.
32 2T 0-3:
Andrés Chávez (H), define de derecha cruzado y fuerte, tras rebote de Arboleda
por remate de fuera del área de Bogado.
con remate a rastrón al primer palo entrando
al área por la derecha, tras buen pase de Ramírez, que había iniciado la contra
con un quite en campo propio.
Árbitro: Germán
Delfino (bien)
Amonestados: Leyes, Fontana (B) / Bettini,
Bareiro, Hezze, Pellegrino, Bogado (H)
Banfield: Mauricio Arboleda; Luciano Gómez,
Alexis Maldonado, Luciano Lollo, Claudio Bravo; Jorge Rodríguez, Nery Leyes;
Reinaldo Lenis, Agustín Fontana, Agustín Urzi; Pablo Velázquez. DT: Julio
Falcioni.
Huracán: Fernando Pellegrino; Gonzalo
Bettini Saúl Salcedo, Lucas Merolla, César
Ibáñez; Mariano Bareiro, Santiago Hezze; Sebastián Ramírez, Norberto Briasco,
Martín Ojeda; Nicolás Cordero. DT: Israel Damonte.
Cambios: 0 2T Jesús Dátolo por Leyes (B) /
16 2T Nicolás Bertolo por Urzi (B) / 28 2T Mauro Bogado por Ramírez (H) / 31 2T
Andrés Chávez por Cordero (H) / 35 2T Rodrigo Cabral por Briasco (H)
Figura del
partido: Norberto
Briasco
Luz
al final del túnel
Huracán
cerró su peor Superliga goleando a Banfield en el sur, hilvanó triunfos por
primera vez en la temporada e inyectó tanto ánimos como puntos de cara a lo que
viene. El Globo se movió bien en un partido de vuelo bajo, supo cómo lastimar a
un rival discreto y rompió el cero en la primera mitad con un golazo de Martín
Ojeda. Ya en el complemento, cuando peor la pasaba, liquidó con la vuelta al
gol de los centrodelanteros: Nicolás Cordero la clavó de tiro libre y Andrés
Chávez de rebote.
Tras la gran victoria contra Independiente volvía Huracán al ruedo
para cerrar la Superliga, un torneo que fue muy complicado para el Globo y que
significó una importante sangría de puntos en el promedio. Israel Damonte
apostaba nuevamente, y por primera vez en su ciclo, al mismo once; pese a los
cambios que mejoraron al equipo contra el Rojo el DT sostuvo de arranque a
Cordero, Ojeda y la dupla Bareiro – Hezze.
El equipo cedió la pelota y ciertos espacios, pero más allá de
algún duelo perdido a espaldas de Ibáñez la sensación general era de tener el
asunto maso o menos controlado. Banfield proponía aunque rápidamente desnudó
errores marcados en la circulación, en tanto Huracán fue firme en su zaga
central, rápido para cortar en el círculo central y le faltó ajustar las
tuercas ofensivas para gestar riesgo en las transiciones.
Sin
grandes emociones transitó el partido, que afortunadamente se rompió a favor de Huracán en treinta
minutos. Un bien direccionado bochazo de Hezze habilitó la corrida de Norberto
Briasco, quien tras ganarle la pelota a Bravo trasladó con espacios hasta el
vértice derecho del área y pinchó un perfecto centro para Martín Ojeda; el
zurdo la enganchó con preciosa volea de derecha cerquita del punto penal para
clavar el 1-0. Golazo
de Huracán.
Así se fue el Globo en ventaja al descanso, con el buen tino de
conectar la única situación a los tres postes y gracias a que el rival estrelló
un shot contra el hierro en su también único intento.
Ya en el complemento el equipo
pisó mejor el campo de juego, encontró momentos de circulación con Hezze y
tanto Ojeda como Ramírez tuvieron participación con balón dominado en la línea
media. Eso sí, Banfield lo fue arrinconando en el retroceso y con algunos tiros
desde lejos, y aunque por primera vez en la tarde el rival parecía estar cerca
del gol Huracán terminó
liquidando con un golazo al cuarto de hora.
Nicolás Cordero se hizo cargo de un tiro libre frontal, apenas
detrás de la medialuna, con el impecable derechazo que explotó ajustado entre
la volada de Arboleda y su poste izquierdo. Dosis justa de potencia y rosca
para que el nueve se saque la mufa, aún en un partido donde ofreció poco, y
gane confianza con una de las herramientas que había mostrado en la reserva
Quemera. Golazo de Cordero para el 2-0,
justo y necesario.
El segundo gol liquidó a Banfield, que fue un cúmulo de
imprecisiones y padeció el hostigamiento de su público; de todas formas Lenis
probó a Pellegrino, que respondió bien evitando el descuento. Huracán leyó
correctamente el momento, defendió la ventaja con argumentos nobles y Damonte
reforzó la línea media con Bogado en reemplazo de Ramírez, metiendo a Bareiro
en la cueva.
Briasco tuvo el tercero desde una posición muy parecida a su
golazo contra Independiente, aunque resultó ancha. Para el cuarto de hora final
Andrés Chávez reemplazó a Cordero, y a quince del cierre el Comandante liquidó
con un tremendo zurdazo cruzado; Bogado había generado el ataque y ejecutado el
derechazo largo que Arboleda devolvió con rebote, Chávez lo capturó para volver
al gol en un momento fundamental.
3-0
inapelable,
tan vez impensado, sin dudas soñado en un momento de tanta sequía. Ganó bien
Huracán, que tuvo algunos minutos del pibe Rodrigo Cabral y pudo haber
convertido el cuarto con el propio Chávez. El equipo volvió a trabajar duro
para mantenerse competitivo, superó las limitaciones que todos conocemos,
volvió a quedar con el arco en cero y sumó seis puntos de un plumazo.
Huracán cierra la Superliga en la posición 21 con 22 puntos, su peor registro de la llegada de la competencia. Claro que la Copa Superliga
será una especie de continuidad, y aunque la tabla vuelva a foja cero se
mantiene el acumulado que correrá para los promedios.
La
Copa Superliga será una verdadera transición para el Globo, que disputará en el Ducó 18 de
los 33 puntos en juego. Si el equipo logra sostener este envión, sigue ajustando
líneas, mantiene el empuje defensivo y continúa adquiriendo confianza en
ofensiva puede llegar a lograr una cosecha hasta ayer impensada.
La posibilidad de emparchar esta temporada existe, y afilando el
lápiz un porcentaje “normal” de puntos ganados puede llegar a impulsarnos de
verdad. O al menos acercarnos a quedar “en cero”.
Eso sí, terminemos como terminemos, el próximo mercado de pases
será lo más decisivo para el futbol profesional en mucho tiempo.