La “fiesta
Maradona” en el Ducó, finalizó con un encuentro muy feo y parejo cerrado en
empate, en el que el Globo mereció más, porque tuvo las mejores opciones, y
porque de a poco van apareciendo algunas “sociedades” en ataque que permiten
esperanzas.
Síntesis
Viernes 31 de
enero de 2020
Superliga 2019
/ 2020 – Fecha 18
Jugado en: Estadio
Tomás A. Ducó – Ciudad Autónoma de Buenos Aires
Huracán 1 – 1 Gimnasia
(La Plata)
Goles:
1 1T 1-0:
Rodrigo Gómez (H), con un remate de derecha, combado por encima de Broun, desde
el borde del área, tras buena jugada iniciada por Ojeda en contrataque.
11 1T 1-1: Jonathan
Agudelo (G), define al primer palo sobre la salida de Silva, tras ganar un
espacio entre Romat y Bettini, luego que el primero perdiera la pelota en tres
cuartos de cancha.
Árbitro: Silvio Trucco
(muy bien)
Amonestados: Bareiro, Briasco, Ibáñez (H) /
Tijanovich, Goltz, Coronel, Mancilla, Paradela, Melluso, Agudelo (G)
Huracán: Antony
Silva; Gonzalo Bettini, Nicolás Romat, Lucas Merolla, César Ibáñez; Mariano
Bareiro, Mauro Bogado; Norberto Briasco, Rodrigo Gómez, Martín Ojeda; Nicolás
Cordero. DT: Israel
Damonte
Gimnasia (La
Plata): Jorge Broun; Maximiliano
Caire, Paolo Goltz, Maximiliano Coronel, Matías Melluso; Harrinson Mancilla; Maximiliano
Comba, Matías Pérez García, José Paradela; Jonathan Agudelo, Lucas Barrios. DT:
Diego Maradona.
Cambios: 17 2T Sebastián Ramírez por Ojeda
(H) / 22 2T Horacio Tijanovich por Pérez García (G) / 28 2T Javier Mendoza por
Ibáñez (H) / 34 2T Leandro Contín por Barrios (G) / 40 2T Erick Ramírez por
Comba (G) y Joaquín Arzura por Bogado (H).
Figura del
partido: Norberto
Briasco
Muchos
méritos, pocos puntos
Huracán
volvió a ser mejor que su rival, otra vez mereció la victoria y nuevamente se
quedó sin los tres puntos. El Globo empató con Gimnasia de La Plata en su
regreso al Ducó, madrugó con un golazo de Rodrigo Gómez pero un par de errores
fueron suficientes para que el rival emparde enseguida. Luego fue todo nuestro,
incluyendo dos travesaños, pero la aguja no se movió y lo que debió ser 6/6
apenas resultó en 1.
Siempre se vuelve al primer amor y el Pueblo Quemero copó las
tribunas para recibir a Huracán en su primer partido como local del 2020. Tras
una gran actuación con decepcionante resultado en Rosario el Globo de Israel
Damonte se medía ante Gimnasia de La Plata, otro de los equipos más flojos de
la temporada y sumergido en la zona de descenso.
Pero
lo más importante ocurrió tras el pitazo de Silvio Trucco, la tremenda energía que se
generó en las tribunas bajó al campo de juego y en apenas dos minutos Huracán
rompió la tensión del cero. Tras recuperar en ataque Martín Ojeda trepó con
espacio por izquierda y ubicó a Rodrigo Gómez, que rompió por el centro
limpiando a Coronel, acomodándose atrás de la medialuna y sacando un
espectacular derechazo que a puro veneno explotó contra el hierro izquierdo de
Jorge Broun. Golazo
del Droopy,
que cuando parecía que caía en su laberinto limpió con un shot maravilloso.
Ganaba Huracán, pura alegría en el Palacio.
La rápida ventaja acomodó todo, el rival tenía la pelota aunque no
encontraba el hueco para pisar en tres cuartos. Y, como en Rosario, fue Huracán
quien regaló los espacios. Un inofensivo ataque por izquierda decantó en el
largo anticipo de Romat, que lejos del arco ganó la posición pero entregó la
redonda directo a un rival; este atacó el espacio encontrando la solitaria
corrida de Iván Agudelo, que sin el central entró al área cómodo, bancó la
marca de Bareiro y definió tibio ante un Silva flojísimo. 1-1 impensado.
Como
en el amistoso con Universitario, el impreciso anticipo de Romat desacomodó
todo el fondo.
Lo de Antony Silva ya no sorprende, es un arquero en el que no se puede confiar. Tendrá mejores partidos,
otros más flojos, pero lejos de ser infalible demuestra ser vulnerable al más
tímido intento.
A partir de ese momento, minuto
10, hubo un solo equipo con
intenciones ofensivas y fue Huracán. Sin ser arrollador el Globo tuvo el control del partido, intentó
ser prolijo con el despliegue de los tres volantes con características
ofensivas y se apoyó en la seguridad de Bogado en el círculo central. Bareiro
estuvo siempre cerca de la marca y Cordero peleó mucho, con resultados
dispares, pero siempre atento. Y las situaciones llegaron, algo forzadas, un
cabezazo de Cordero a manos de Broun y el testazo que Merolla desvió. Pero
ninguna fue tan clara como la última, Bettini tiró un centro pésimo pero el
pique sobró al defensor y sirvió a Briasco; Norberto tuvo buena reacción para
girar el cuello y la redonda terminó explotando contra el travesaño.
Ya en el complemento el equipo mantuvo la idea de mover la pelota
esperando el momento de poner a correr a Briasco o intentar profundidad a la
posición de Cordero. Y una espectacular jugada contra el córner derecho del
propio Beto, que escapó entre tres rivales, terminó en el centro bajo que
Martín Ojeda perdió mano a mano con Broun; el volante definió de primera ante
un golero que reaccionó perfecto. Otra clara perdida por el ex Racing, que de todas
formas llega y genera. Molesta perder situaciones tan claras, pero hay que
bancar, no se puede tocar esta ofensiva, con lo mucho o poco que tengamos.
Con el correr de los minutos Gimnasia empezó a marcar el ritmo,
embarró el mediocampo, cortó mucho con infracciones (Tuvo siete amonestados y
Paradela debió ser expulsado), y superó físicamente a un Globo que no se quedó
pero sí sintió el desgaste. Damonte intentó oxigenar con el debut oficial de
Sebastián Ramírez por Ojeda, pero más allá de los buenos intentos el pibe no
tuvo la frescura que mostró ante la U.
La más clara del segundo tiempo también fue del Globo, Gómez
levantó el tiro desde la esquina izquierda y Nicolás Cordero conectó el
cabezazo que volvió a reventar el travesaño de Broun. Segundo impacto en el
larguero, otra que debió ser gol, así como en Rosario astilló el poste y pegó
en Silva, en Patricios no hubo la misma fortuna.
Damonte mandó a Mendoza por Ibáñez moviendo la táctica y aportando
algo de ofensiva por izquierda, aunque Javier tuvo buenos intentos terminó muy
pendiente de sus espaldas. Arzura cerró la terna de modificaciones en lugar del
desgastado Bogado, Coniglio no fue ni siquiera considerado (Tal vez si Bogado
aguantaba entraba) y ya sin Chávez queda claro que todas las velas deberán ser
encendidas en nombre de Nicolás Cordero, de inquebrantable espíritu pero corto recorrido.
Sin espacios y con pocas ideas terminó Huracán un partido que,
haciendo poco o mucho, mereció
ganar. Mereció
ganar por abrir el score y tener las mejores opciones, no lo ganó por las pocas
variantes ofensivas y lo que parece ser una máxima insoporable: te llegan y te
embocan, el contexto parece darle
tolerancia cero al error Quemero.
El 2020 debió arrancar con seis
puntos, pero apenas tenemos uno. El semestre anterior tuvimos lo que merecimos,
por lo tanto vale pecar de optimista y creer que este Huracán de Damonte tiene
la capacidad de florecer.
Todo muy lindo pero necesitamos puntos y ahora nos mediremos ante
otros dos de los peores equipos de la Superliga: Godoy Cruz en Mendoza y
Aldosivi en casa. Ojalá sigamos mereciendo, y ojalá de una buena vez obtengamos
el resultado que tanto está buscando este equipo.
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