El inicio de
esta segunda parte del año, deja un sabor amargo. Sobre el final mismo del
juego, se le escapó al Globo una victoria, que rápido se convirtió en derrota.
Huracán, en el debut de Damonte como DT, cayó 1-2 en Rosario ante Central, tras
un buen segundo tiempo y un cierre para el olvido.
Síntesis
Viernes 24 de
enero de 2020
Superliga 2019
/ 2020 – Fecha 17
Jugado en: Estadio
Gigante de Arroyito – Rosario – Santa Fe
Rosario
Central 2 – 1 Huracán
Goles:
17 2T 0-1: Norberto
Briasco (H) define con remate a “tres dedos” rasante desde la banda derecha al
borde del área, tras una buena jugada y centro largo de Nicolás Cordero.
39 2T 1-1: Antony
Silva en contra (RC) con su espalda, tras un rebote en el travesaño de un
cabezazo de Ribas.
48 2T 2-1:
Fabián Rinaudo (RC) con fuerte remate de derecha desde 25 metros, que se clavó
en el palo de la mano izquierda de Silva a media altura.
Árbitro: Nicolás
Lamolina (pésimo)
Amonestados: Novaretti, Brítez, Ribas (RC) /
Merolla, Romat, Silva, Chávez (H)
Rosario Central: Jeremías Ledesma; Emanuel Brítez,
Facundo Almada, Diego Novaretti, Nicolás Colazo; David Ojeda, Fabián Rinaudo;
Ciro Rius, Diego Zabala, Lucas Gamba; Marco Ruben. DT: Diego Cocca.
Huracán: Antony
Silva; Carlos Araujo, Nicolás Romat, Lucas Merolla, César Ibáñez; Adrián
Calello, Mauro Bogado; Norberto Briasco, Rodrigo Gómez, Martín Ojeda; Fernando
Coniglio. DT: Israel
Damonte
Cambios: 14 2T Nicolás Cordero por
Coniglio (H) / 27 2T Sebastián Ribas por Gamba (RC) / 30 2T Fernando Cosciuc
por Merolla (H) / 38 2T Alan Marinelli por Zabala y Joaquín Pereyra por Ojeda
(RC) / 42 2T Andrés Chávez por Gómez (H)
Figura del
partido: Rodrigo Gómez
Cuesta arriba
Huracán hizo mucho para ganarle
a Central en Rosario pero increíblemente se volvió con las manos vacías. El
Globo jugó el mejor partido de la temporada, abrió la cuenta con gol de Briasco
y se lo dieron vuelta en los últimos 12 con las dos opciones más claras que
creó el rival en 96 minutos. Pura bronca, y un arbitraje claramente
perjudicial, en el debut oficial de Damonte.
Huracán fue de menor a mayor, el rival se plantó en
nuestro campo durante los minutos iniciales pero lentamente el equipo fue
saliendo hasta pararse de igual a igual. El acertado mediocampo, con dos cincos
y tres volantes con virtudes ofensivas, le dio al Globo una dinámica diferente
a la mostrada en el semestre anterior. Briasco fue punzante cuando se lo
propuso, Ojeda resolutivo con intermitencias y Gómez tuvo su habitual nivel;
dos bien, una mala, tres bien, una calesiteada.
Quien no conectó en los intentos ofensivos, afianzados con
el correr de los minutos, fue Coniglio. Fernando estuvo desencantado, lento,
más allá de algún buen pivoteo.
Silva sufrió poco y el ataque generó alguna que otra
molestia, tiros desde afuera que Ledesma atenazó bien.
Dejando mejores sensaciones se
fue el Globo al descanso, y
ya en el complemento confirmó su superioridad plantado con regularidad en campo
Canalla. Y agarrando confianza generó las mejores, un derechazo del Droopy y el
anticipo de Coniglio que pasó cerca.
Y la búsqueda tuvo recompensa al cuarto de hora, ya con
Cordero en reemplazo de Coniglio; Nicolás ganó la cuerda por izquierda y a pura
potencia sacó el centro que cruzó el área. Briasco no llegó a conectar pero sí
a acomodarse para perfilarse en segunda acción y colocar un gran derechazo a
gol.
Linda diana de Beto, de buen partido,
para la merecida ventaja del Globo.
Y todo siguió siendo de Huracán, que defendió bien con y sin la pelota. Incluso pudo
liquidar con Gómez habilitando, sin mirar, a Ojeda; el volante definió mal en
gran posición contra Ledesma, que ganó, y resolvió peor el rebote matándola con
la mano.
Y en este lapso ocurrió todo lo que
el juez Nicolás Lamolina hizo para ayudar a Central y perjudicar a Huracán, omitiendo claras segundas
tarjetas a Britez y Novaretti. Además no sancionó ni con
amarilla la tremenda plancha (jugada peligrosa) que Ruben metió contra la cara
de Merolla, que salió lesionado.
Eran dos rojas indiscutidas, y una polémica, pero el único que no jugará la próxima
fecha será Merolla, quien recibió quinta amarilla en una jugada que nadie puede
asegurar con precisión el motivo de la misma.
Más allá del arbitraje en contra, Huracán era dueño del
partido. Pero todo cambió a seis del final, Calello se apuró e hizo un claro y
evitable foul en tres cuartos. De ese centro llegó el cabezazo de Ribas que
pegó en el travesaño, en el cuerpo de Silva, y se transformó en gol.
Un error claro, una mala
fortuna indiscutible, autogol y 1-1.
Pero Huracán lo buscó, Damonte metió a Chávez y Andrés
apuró el zurdazo en puertas del área.
La mejor estando 1-1 fue Quemera,
pero en el cuarto de los seis minutos adicionados Central lo dio vuelta. Nadie
le salió a Rinaudo, Calello estaba para atorar, y el volante sacó un perfecto
derechazo a gol. Primer disparo a puerta en 94 minutos para que el local lo de
vuelta. 1-2 increíble, pero increíble de verdad.
Huracán hizo mucho para ganarlo, algo para perderlo, y lo
perdió. Lo bueno fue claramente más notable que lo malo, pero el resultado
final borra todo de un plumazo.
Eso si, de mantener el nivel mostrado
en buena parte del partido la cosa tiene que andar. Menos que
eso no se puede dar, aunque quedó claro que este 2020 la cosa seguirá cuesta
arriba y contra muchos factores: limitaciones propias, virtudes ajenas y una
clara animosidad de parte de los supuestamente imparciales.
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