Primer juego
de la Superliga en cancha de Boca, ante un equipo plagado de figuras, no era
tarea sencilla para un conjunto en formación. Y el once que presentó Vojvoda lo
resolvió de forma correcta, no sin pasar apremios, pero dejando una sensación
de firmeza que esperanza. Empate que debe ser refrendado con buenas actuaciones
como local.
Síntesis
Domingo 28 de
julio de 2019
Superliga 2019
/ 2020 – Fecha 1
Jugado en: Estadio
Alberto J. Armando - CABA
Boca Juniors 0
– 0 Huracán
Goles: no hubo
Árbitro: Diego Abal
(discreto)
Amonestados: Campuzano, Villa (BJ) / Salcedo,
Gómez, Calello (H)
Boca Juniors: Esteban Andrada; Julio Buffarini, Paolo
Goltz, Junior Alonso, Frank Fabra; Sebastián Villa, Jorman Campuzano, Agustín Almendra,
Emanuel Reynoso; Carlos Tévez, Jan Hurtado. DT: Gustavo Alfaro.
Huracán: Antony
Silva; Gonzalo Bettini, Saúl Salcedo, Mariano Bareiro, Walter Pérez; Adrián
Calello, Lorenzo Faravelli; Norberto Briasco, Rodrigo Gómez, Juan Garro; Andrés Chávez. DT: Juan Vojvoda.
Cambios: 18 2T Mauro Zárate por Villa (BJ)
/ 19 2T Eduardo Salvio por Almendra (BJ) / 20 2T Federico Marín por Faravelli
(H) / 24 2T Martín Ojeda por Briasco (H) / 33 2T Carlos Araujo por Pérez (H) /
39 2T Ramón Ábila por Reynoso (BJ)
Figura del
partido: Esteban
Andrada (BJ)
Figura de
Huracán: Antony Silva
Para dejar todo bien comprendido, va el análisis de Nicolás Ziccardi de
Soy Quemero.
Punto y banca
Huracán fue de punto a la Bombonera pero terminó
convenciendo en varios pasajes y sumando una unidad importante en el arranque
de la Superliga. El Globo hizo un primer tiempo muy bueno, donde generó tres
situaciones claras de gol y Abal no le dio dos penales sancionables. En el
complemento Boca quemó naves pero la seguridad de Bareiro, Salcedo y Antony
Silva sostuvieron el cero. Hay que bancar a este equipo que sabe a lo que
pretende jugar, como nunca antes en lo que va de 2019.
Debut
bravo para el Globo en la Superliga, visitando a este Boca que aun en la
rotación presentaba un once con futbolistas que serían titulares en cualquier
otro equipo del torneo. Juan Pablo Vojvoda sostenía el esquema con la
presentación de Mariano Bareiro como segundo marcador central y Juan Fernando
Garro reemplazando a Lucas Gamba, quien prácticamente afuera del club no estuvo
entre los dieciocho.
Pero las dudas sembradas ante Godoy Cruz fueron
enterrándose bajo un Huracán sólido, plantado en campo rival para presionar a
la salida y aceitado en la línea media para sostener siempre un volante cerca
de Calello, casi siempre Faravelli. Y a la eficiente disposición se le
agregaron situaciones claras de gol, primero Calello apuró el tiro libre para
que Andrés Chávez deje solo a Juan Fernando Garro, quien había recuperado
detrás del círculo central; el mendocino pisó sin ninguna oposición el área
local pero se demoró en definir y terminó shoteando contra el cuerpo de Esteban
Andrada, que lo atoró muy bien.
Clarísima
situación desperdiciada por el Globo, que no sería un espejismo, ya que minutos
después otra aparición de Chávez, esta vez sacando el centro desde la
izquierda, derivó en el pivoteo de Norberto Briasco por el vértice opuesto del
área. Garro protegió de espaldas la redonda que Rodrigo Gómez tomó en puertas
de la medialuna, el Droopy esperó el momento ideal para sacar el derechazo que
Andrada desactivó con otra gran respuesta.
Y la
santa trinidad de situaciones Quemeras culminaría con otra buena idea ofensiva,
los desprendimientos de Bettini. El marcador de punta recibió el bochazo largo
peinando la redonda que Andrés Chávez recibió adentro del área; el Comandante
la hizo bárbaro pisándola ante su marcador y castigando con zurdazo que Andrada
salvó a córner.
Bien Huracán y su voluntad ofensiva, lastimosamente la definición fue
insuficiente ante las tremendas respuestas de Andrada. Y más allá de las
opciones mencionadas el Globo pisó el área en otras oportunidades, incluso con dos
maniobras que debieron ser sancionadas como penal por Diego Abal;
primero un evidente agarrón a Garro y después con el enorme pisotón que el
amonestado Campuzano le metió al mendocino, que terminó con Chávez disparando
sobre el travesaño.
Lo peor
de todo es que segundos después de la infracción no sancionada a Garro Abal
pitó a favor de Huracán una acción idéntica en el círculo central contra Gómez.
Los
minutos finales tuvieron a Boca apareciendo con mayor frecuencia en el campo
Quemero, sin embargo Silva desactivó saliendo lejos la más comprometida de
todo. Clap, clap, clap,aplausos para un Huracán que se fue al descanso
dejando mejores sensaciones que el rival.
Ya en el complemento la mecánica del juego cambió. Boca fue un equipo mucho más ofensivo y
supo poner al Globo contra las cuerdas, Huracán perdió frescura delante de la
línea de Calello y los extremos se acoplaron al sistema defensivo haciendo el
gasto en campo propio. Los delanteros cedieron ataque y las pocas veces que
recibieron no tuvieron el resto necesario para sacar ventajas.
Pero
ojo, la merma física del equipo no pesó tanto como la mejora del rival, que
juntó méritos para convertir y perdió situaciones muy claras con Hurtado y
Mauro Zárate desviando tiros con todo el arco a su disposición. En el medio
Antony Silva y tres intervenciones muy efectivas, primero luciéndose ante el
shot largo de Tévez, después con una salida rápida ante Salvio y finalmente
tapando con rebote largo un nuevo impacto del 10 rival.
Bareiro
y Salcedo mantuvieron la última línea en un alto nivel de marca, sufriendo
solamente algunos embates en velocidad de los potentes ofensivos del rival.
Huracán quedó partido y se dedicó a defender, el ingreso de Marín le aportó
aire al errático Calello mientras que Martín Ojeda debutó con apariciones en
cuentagotas.
Carlos
Araujo reemplazó al lesionado Pérez y tras una infracción que consiguió a puro
oficio en el terreno rival llegó la última gran situación del Globo. Droopy
Gómez y su pegada, a la que debemos exprimir hasta el final, lanzaron el centro
que Juan Fernando Garro no pudo conectar en plena área chica. El mendocino se
pasó, le pifió, increíble pero real.
Fue
final y parda en cero, Huracán jugó por encima de lo que muchos esperaban pero
por sobre todas las cosas se notó la mano del entrenador, y
aquí estará la clave de cara a lo que viene. Se está imprimiendo un estilo, los
futbolistas se adaptan a lo pretendido y de lograr mantener el ritmo alto los
resultados llegarán más temprano que tarde.
Por lo
pronto abrochamos un punto en un Estadio siempre adverso, validarlo contra
Colón sería maravilloso.
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