En un feo partido, un feo desempeño de Huracán, que empató casi sin merecerlo,
ante el último en las posiciones. Casi nula interpretación ofensiva, bajo nivel
de los volantes y una actuación indescifrable de los centrales defensivos, en
un cotejo en el cual el local tuvo el dominio de las acciones en la mayor parte,
y bien pudo haberse llevado la victoria en un par de buenas ocasiones, que
Marcos Díaz pudo controlar.
Síntesis
Domingo 18 de febrero de 2018
Superliga Argentina – Fecha 16
Jugado en: Estadio Julio Humberto Grondona – Avellaneda – Pcia. de Buenos
Aires
Arsenal 1 – 1 Huracán
Goles:
35 1T 1-0: Lucas Wilchez (A) de penal, por una inexistente falta de
Álvarez a Purita.
47 1T 1-1: Fernando Coniglio (H) de cabeza, casi desde el piso, define
por arriba tras mala salida de Santillo, que deja rebote suelto. La jugada
incluyó varios idas y vueltas dentro del área.
Árbitro: Darío Herrera (mal)
Amonestados: Drocco, Wilchez (A) / Bogado (H)
Arsenal: Pablo Santillo;
Emiliano Purita, Marcos Curado, Facundo Monteseirín, Claudio Corvalán; David
Drocco, Gonzalo González, Lucas Wilchez, Gabriel Alanís; Facundo Quintana,
Diego Chaves. DT: Sergio Rondina
Huracán: Marcos Díaz; Carlos Araujo, Saúl Salcedo, Martín
Nervo, Pablo Álvarez; Adrián Calello, Mauro Bogado; Igancio Pussetto, Nicolás
Silva, Ricardo Noir; Fernando Coniglio. DT: Gustavo Alfaro.
Cambios: 11 2T Bryan Schmidt por Quintana (A) / 15 2T
Daniel Montenegro por Noir (H) / 34 2T Federico Milo por Wilchez (A) y Patricio
Toranzo por Silva (H) / 37 2T Andrés Chávez por Bogado (H) y Alejo Antilef por
Alanís (A).
Figura del partido: Lucas Wilchez (A)
Figura de Huracán: Marcos Díaz (H)
No la pasó bien el Globo en Sarandí, pero logró recuperarse, luego de
quedarse en desventaja por un penal “fantasmal” que se le ocurrió a Herrera, a
través de un gol bastante poco común de Coniglio, que tomó un rebote de cabeza,
casi desde el piso, en el borde del área menor.
El partido comenzó muy supeditado al clima, ya que un “calorón” para las
17 horas dominaba Sarandí. En ese contexto, comenzó mejor Huracán, con un
Nicolás Silva, primera vez titular, que con su movilidad ganaba terreno. Pero
tras la interrupción de la primera parte para refrescar a los protagonistas,
Arsenal tomó las riendas, Huracán se relajó en demasía, y el local controló las
acciones. Allí aparece un penal absolutamente equívoco que sanciona Herrera a
favor de Arsenal (el primero tras 47 juegos para este equipo), y que Wilchez
transforma en gol con un remate flojo, que pasó cerca de Díaz, que no adivinó.
Tras eso, hubo una seguidilla de idas y vueltas furiosas, en las que
Huracán zafó de milagro de un nuevo gol en contra. Hasta que, en tiempo adicional
de la etapa, una pelota zonza que Santillo deja corta en un puñetazo, cuando
Pussetto lo apuró en un salto, le cayó a Coniglio, quién levantándose rápido,
conectó de cabeza de emboquillada, para dejar atrás el esfuerzo de un zaguero
sobre la línea.
Cierre de la etapa, con el empate en el momento justo., ya que en la
segunda, el Globo fue aún más flojo que en la primera. El dominio y las chances
fueron de Arsenal, que en este caso debió sufrir un par de buenas salvadas de
Díaz y algún cruce salvador de Nervo.
Mala perfomance en general del equipo, pero con actuaciones bajas que
sorprenden, como las de Salcedo, Calello, Noir y Pussetto, que poco y nada
aportaron. Ojalá haya llegado un punto de inflexión, y el equipo se dedique
nuevamente a recolectar puntos, que es lo necesario.
Además de mi forma de pensar, dejo expuesto el pensamiento de Nicolás
Ziccardi, de Soy Quemero.
Decepcionante
Huracán la pasó mal en Sarandí,
rescatando un punto ante quien desde lo estadístico es el peor equipo de la
Superliga. Arsenal se puso en ventaja tras un dudoso penal, el Globo encontró
la igualdad con la carambola de Fernando Coniglio en el cierre de la primera
mitad para luego bajar, insólitamente, la cortina durante el complemento. Al
equipo le volvió a faltar audacia para buscar el arco rival, estuvo
descompensado entre líneas y estiró a tres sus juegos consecutivos sin
triunfos.
De blanco saltó Huracán al verde césped
del Estadio Julio Humberto Grondona, allí donde lo recibió el Arsenal Fútbol
Club. Diecisiete puntos separaban a ambos en la tabla general, veinte en la de
los promedios, por lo cual la posibilidad de visitar a un equipo que solamente
ganó uno de los quince partidos que disputó por Superliga (De los cuales perdió
diez) se presentaba muy auspiciosa para el Globo.
Gustavo Alfaro pateaba el tablero tras
dos derrotas consecutivos metiendo muchas variantes, Carlos Araujo y Pablo
Álvarez ingresaban por los marcadores de punta, Bogado retornaba en lugar del
suspendido Damonte, Nicolás Silva hacía su debut como titular reemplazado a
Toranzo mientras que Fernando Coniglio regresaba a jugar desde el arranque en
lugar de Chávez.
Y Huracán se presentó más ofensivo
desde el arranque, o al menos intentando tomar las riendas del partido con los
desbordes de Nicolás Silva y el adelantamiento de los marcadores de punta.
Arsenal se mostraba impreciso y perdía la pelota fácilmente, de una
recuperación llegó el desborde de Ricardo Noir cuyo centro fue desperdiciado
por Coniglio en el poste opuesto; Fernando tenía tiempo para dominar pero optó
lanzarse para impactar desviado de primera. Y otra clara, Ignacio Pussetto
corrió por el centro de la cancha desde el área propia hasta la rival pero
eligió un muy mal tiro a puerta cuando podía buscar un pase habilitación.
La intensidad del Globo fue mermando
con el correr de los minutos y Arsenal, con realmente poco, se las ingeniaba
para llevar peligro con pelotazos profundos. En uno de ellos llegó el desborde
de Emiliano Purita, quien ganándole la espalda a Pablo Álvarez terminó
desplomándose ante el contacto del defensor. Darío Herrera no dudó en sancionar
penal, aunque el empujón de Álvarez parece realmente leve para generar la caída
de un jugador rival que sin lugar a duda simuló; nada le importó a Lucas
Wilchez, quien con un tirito al medio venció la apresurada reaccionó de Marcos
Díaz lanzando la pelota a centímetros de los pies de nuestro arquero.
Ganaba Arsenal que un penal que no fue,
y de casualidad no estiró su ventaja al minuto luego que Saúl Salcedo sirviera
la pelota en la salida a un Wilchez que definió pésimo mano a mano con Marcos.
Perdía el Globo cuando realmente no lo merecía, y aunque tampoco era candidato
al triunfo sí había realizado algunos méritos más. Lo único destacable del
equipo en la tarde fue la respuesta tras el sacudón que casi lo deja dos goles
abajo (o tres, ya que Marcos le tapó con la cara un cabezazo a Cháves). Primero
Coniglio armó el ataque por izquierda lanzando el centro que Pussetto definió
con un derechazo a las nubes a metros de la portería, luego llegaría el gol de
la igualdad en el segundo minuto de adición. Pablo Álvarez levantó el centro
contra el área local, Silva ganó el salto habilitando a un Coniglio que casi de
espaldas impulsó la pelota contra Pablo Santillo; el golero de Arsenal se mancó
en la salida ante un Pussetto que molestó y la bocha quedó servida a posición
del propio Fernando Coniglio, quien apenas parado la rebotó a gol con su
cabeza. Igualaba el Globo.
El complemento de Huracán fue un
espanto, una versión larga de los nefastos primeros minutos ante Rosario
Central. El Globo cedió terreno y protagonismo, frenó su ritmo en cada una de
las líneas y jugó con un ritmo cansino que realmente cuesta atribuírselo
enteramente al calor y fuerte sol. Así fue como llegó el racimo de
oportunidades locales, un tiro cruzado de Alanís, el shot que Cháves que
reventó el travesaño y el solitario mano a mano de Schmidt que tapó perfecto
Marcos Díaz ante la pasividad de Álvarez.
Huracán respondió con dos maniobras
aisladas, primero un infantil toqueteo en el área que nadie terminó resolviendo
con tiro a puerta. Luego una insuperable oportunidad para el ingresado Daniel
Montenegro, quien con todo a favor de frente al arco y en puertas del área
grande sacó un inexplicable derechazo absolutamente desviado del arco. Cháves
tuvo la última clara para Arsenal y Huracán, ya con Patricio Toranzo y Andrés
Chávez en cancha, esbozo algún tipo de reacción sobre el cierre, cuando ya era
demasiado tarde.
Empató el Globo un partido que por
diferencia de puntos, planteles y contextos tiene sabor a derrota. Sin embargo
es realmente destacable el hecho de haber sumado, teniendo en cuenta que el
rival estuvo mucho más cerca de ganarlo. En resumen la actuación fue
decepcionante por no poder imponerse ante un rival inferior, tampoco se cortó
la racha de triunfos ni se sumaron puntos importantes para afianzarse en ambas
tablas de posiciones.
Pero sin dudas el mayor sinsabor pasa
por volver a ver un equipo sin ambición ofensiva, con criterios de ataque poco
claros y un funcionamiento general que deja mucho que desear. Huecos donde ante
no los había y la desesperante ¿decisión? de no ser protagonista. A mejorar
contra Estudiantes, partido complicadísimo.
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