jueves, 22 de febrero de 2018

Todo sigue siendo feo...

En un feo partido, un feo desempeño de Huracán, que empató casi sin merecerlo, ante el último en las posiciones. Casi nula interpretación ofensiva, bajo nivel de los volantes y una actuación indescifrable de los centrales defensivos, en un cotejo en el cual el local tuvo el dominio de las acciones en la mayor parte, y bien pudo haberse llevado la victoria en un par de buenas ocasiones, que Marcos Díaz pudo controlar.




Síntesis

Domingo 18 de febrero de 2018

Superliga Argentina – Fecha 16

Jugado en: Estadio Julio Humberto Grondona – Avellaneda – Pcia. de Buenos Aires


Arsenal 1 – 1 Huracán


Goles:

35 1T 1-0: Lucas Wilchez (A) de penal, por una inexistente falta de Álvarez a Purita.

47 1T 1-1: Fernando Coniglio (H) de cabeza, casi desde el piso, define por arriba tras mala salida de Santillo, que deja rebote suelto. La jugada incluyó varios idas y vueltas dentro del área.


Árbitro: Darío Herrera (mal)

Amonestados: Drocco, Wilchez (A) / Bogado (H)


Arsenal: Pablo Santillo; Emiliano Purita, Marcos Curado, Facundo Monteseirín, Claudio Corvalán; David Drocco, Gonzalo González, Lucas Wilchez, Gabriel Alanís; Facundo Quintana, Diego Chaves. DT: Sergio Rondina

Huracán: Marcos Díaz; Carlos Araujo, Saúl Salcedo, Martín Nervo, Pablo Álvarez; Adrián Calello, Mauro Bogado; Igancio Pussetto, Nicolás Silva, Ricardo Noir; Fernando Coniglio. DT: Gustavo Alfaro.


Cambios: 11 2T Bryan Schmidt por Quintana (A) / 15 2T Daniel Montenegro por Noir (H) / 34 2T Federico Milo por Wilchez (A) y Patricio Toranzo por Silva (H) / 37 2T Andrés Chávez por Bogado (H) y Alejo Antilef por Alanís (A).


Figura del partido: Lucas Wilchez (A)

Figura de Huracán: Marcos Díaz (H)


No la pasó bien el Globo en Sarandí, pero logró recuperarse, luego de quedarse en desventaja por un penal “fantasmal” que se le ocurrió a Herrera, a través de un gol bastante poco común de Coniglio, que tomó un rebote de cabeza, casi desde el piso, en el borde del área menor.

El partido comenzó muy supeditado al clima, ya que un “calorón” para las 17 horas dominaba Sarandí. En ese contexto, comenzó mejor Huracán, con un Nicolás Silva, primera vez titular, que con su movilidad ganaba terreno. Pero tras la interrupción de la primera parte para refrescar a los protagonistas, Arsenal tomó las riendas, Huracán se relajó en demasía, y el local controló las acciones. Allí aparece un penal absolutamente equívoco que sanciona Herrera a favor de Arsenal (el primero tras 47 juegos para este equipo), y que Wilchez transforma en gol con un remate flojo, que pasó cerca de Díaz, que no adivinó.

Tras eso, hubo una seguidilla de idas y vueltas furiosas, en las que Huracán zafó de milagro de un nuevo gol en contra. Hasta que, en tiempo adicional de la etapa, una pelota zonza que Santillo deja corta en un puñetazo, cuando Pussetto lo apuró en un salto, le cayó a Coniglio, quién levantándose rápido, conectó de cabeza de emboquillada, para dejar atrás el esfuerzo de un zaguero sobre la línea.

Cierre de la etapa, con el empate en el momento justo., ya que en la segunda, el Globo fue aún más flojo que en la primera. El dominio y las chances fueron de Arsenal, que en este caso debió sufrir un par de buenas salvadas de Díaz y algún cruce salvador de Nervo.

Mala perfomance en general del equipo, pero con actuaciones bajas que sorprenden, como las de Salcedo, Calello, Noir y Pussetto, que poco y nada aportaron. Ojalá haya llegado un punto de inflexión, y el equipo se dedique nuevamente a recolectar puntos, que es lo necesario.

Además de mi forma de pensar, dejo expuesto el pensamiento de Nicolás Ziccardi, de Soy Quemero.


Decepcionante

Huracán la pasó mal en Sarandí, rescatando un punto ante quien desde lo estadístico es el peor equipo de la Superliga. Arsenal se puso en ventaja tras un dudoso penal, el Globo encontró la igualdad con la carambola de Fernando Coniglio en el cierre de la primera mitad para luego bajar, insólitamente, la cortina durante el complemento. Al equipo le volvió a faltar audacia para buscar el arco rival, estuvo descompensado entre líneas y estiró a tres sus juegos consecutivos sin triunfos.

De blanco saltó Huracán al verde césped del Estadio Julio Humberto Grondona, allí donde lo recibió el Arsenal Fútbol Club. Diecisiete puntos separaban a ambos en la tabla general, veinte en la de los promedios, por lo cual la posibilidad de visitar a un equipo que solamente ganó uno de los quince partidos que disputó por Superliga (De los cuales perdió diez) se presentaba muy auspiciosa para el Globo.

Gustavo Alfaro pateaba el tablero tras dos derrotas consecutivos metiendo muchas variantes, Carlos Araujo y Pablo Álvarez ingresaban por los marcadores de punta, Bogado retornaba en lugar del suspendido Damonte, Nicolás Silva hacía su debut como titular reemplazado a Toranzo mientras que Fernando Coniglio regresaba a jugar desde el arranque en lugar de Chávez.

Y Huracán se presentó más ofensivo desde el arranque, o al menos intentando tomar las riendas del partido con los desbordes de Nicolás Silva y el adelantamiento de los marcadores de punta. Arsenal se mostraba impreciso y perdía la pelota fácilmente, de una recuperación llegó el desborde de Ricardo Noir cuyo centro fue desperdiciado por Coniglio en el poste opuesto; Fernando tenía tiempo para dominar pero optó lanzarse para impactar desviado de primera. Y otra clara, Ignacio Pussetto corrió por el centro de la cancha desde el área propia hasta la rival pero eligió un muy mal tiro a puerta cuando podía buscar un pase habilitación.

La intensidad del Globo fue mermando con el correr de los minutos y Arsenal, con realmente poco, se las ingeniaba para llevar peligro con pelotazos profundos. En uno de ellos llegó el desborde de Emiliano Purita, quien ganándole la espalda a Pablo Álvarez terminó desplomándose ante el contacto del defensor. Darío Herrera no dudó en sancionar penal, aunque el empujón de Álvarez parece realmente leve para generar la caída de un jugador rival que sin lugar a duda simuló; nada le importó a Lucas Wilchez, quien con un tirito al medio venció la apresurada reaccionó de Marcos Díaz lanzando la pelota a centímetros de los pies de nuestro arquero.

Ganaba Arsenal que un penal que no fue, y de casualidad no estiró su ventaja al minuto luego que Saúl Salcedo sirviera la pelota en la salida a un Wilchez que definió pésimo mano a mano con Marcos. Perdía el Globo cuando realmente no lo merecía, y aunque tampoco era candidato al triunfo sí había realizado algunos méritos más. Lo único destacable del equipo en la tarde fue la respuesta tras el sacudón que casi lo deja dos goles abajo (o tres, ya que Marcos le tapó con la cara un cabezazo a Cháves). Primero Coniglio armó el ataque por izquierda lanzando el centro que Pussetto definió con un derechazo a las nubes a metros de la portería, luego llegaría el gol de la igualdad en el segundo minuto de adición. Pablo Álvarez levantó el centro contra el área local, Silva ganó el salto habilitando a un Coniglio que casi de espaldas impulsó la pelota contra Pablo Santillo; el golero de Arsenal se mancó en la salida ante un Pussetto que molestó y la bocha quedó servida a posición del propio Fernando Coniglio, quien apenas parado la rebotó a gol con su cabeza. Igualaba el Globo.

El complemento de Huracán fue un espanto, una versión larga de los nefastos primeros minutos ante Rosario Central. El Globo cedió terreno y protagonismo, frenó su ritmo en cada una de las líneas y jugó con un ritmo cansino que realmente cuesta atribuírselo enteramente al calor y fuerte sol. Así fue como llegó el racimo de oportunidades locales, un tiro cruzado de Alanís, el shot que Cháves que reventó el travesaño y el solitario mano a mano de Schmidt que tapó perfecto Marcos Díaz ante la pasividad de Álvarez.

Huracán respondió con dos maniobras aisladas, primero un infantil toqueteo en el área que nadie terminó resolviendo con tiro a puerta. Luego una insuperable oportunidad para el ingresado Daniel Montenegro, quien con todo a favor de frente al arco y en puertas del área grande sacó un inexplicable derechazo absolutamente desviado del arco. Cháves tuvo la última clara para Arsenal y Huracán, ya con Patricio Toranzo y Andrés Chávez en cancha, esbozo algún tipo de reacción sobre el cierre, cuando ya era demasiado tarde.

Empató el Globo un partido que por diferencia de puntos, planteles y contextos tiene sabor a derrota. Sin embargo es realmente destacable el hecho de haber sumado, teniendo en cuenta que el rival estuvo mucho más cerca de ganarlo. En resumen la actuación fue decepcionante por no poder imponerse ante un rival inferior, tampoco se cortó la racha de triunfos ni se sumaron puntos importantes para afianzarse en ambas tablas de posiciones.


Pero sin dudas el mayor sinsabor pasa por volver a ver un equipo sin ambición ofensiva, con criterios de ataque poco claros y un funcionamiento general que deja mucho que desear. Huecos donde ante no los había y la desesperante ¿decisión? de no ser protagonista. A mejorar contra Estudiantes, partido complicadísimo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario