Dura derrota en casa de un Huracán
que ha caído en un pozo de nivel y no encuentra que o quien lo pueda sacar.
Rosario Central lo venció por 3 a 2 en un partido que bien pudo haber tenido
otro desenlace.
Síntesis
Lunes 12 de febrero de 2018
Superliga Argentina – Fecha 15
Jugado en: Estadio Tomás Ducó –
Ciudad Autómona de Buenos Aires
Huracán 2 – 3 Rosario Central
Goles:
8 1T 0-1: Fernando Zampedri (RC) de
cabeza sobre la marca de Villalba en el segundo palo, tras centro de Carrizo.
45 1T 0-2: Germán Herrera (RC) define
con el pecho en el área chica, un centro de Carrizo desde la derecha, finalizando
una contra.
18 2T 1-2: Israel Damonte (H) define
de derecha desde la puerta del área en callejón central, cruzado y al palo,
tras un centro atrás de la derecha de Pussetto.
41 2T 1-3: Joaquín Pereyra (RC)
define en soledad tras un rebote en Díaz, cuando Lovera se metía en el área,
dejaba atrás a Villalba y definía.
44 2T 2-3: Israel Damonte (H) define
de derecha tras tomar un rebote en Ledesma, un remate de Chávez.
Árbitro: Patricio Loustau (bien)
Amonestados: Díaz, Noir, Nervo (H) / González, Soto, Saravia (RC)
Expulsado: 26 2T Mauricio Martínez (RC)
Incidencia: 27 2T Fernando Coniglio (H) desvió un penal.
Huracán: Marcos Díaz; Cristian Chimino, Martín Nervo, Saúl Salcedo,
Lucas Villalba; Ignacio Pussetto, Israel Damonte, Adrián Calello, Ricardo Noir;
Patricio Toranzo; Andrés Chávez DT: Gustavo Alfaro.
Rosario Central: Jeremías Ledesma; Paulo Ferrari,
Fernando Tobio, Mauricio Martínez, José Luis Fernández; Andrés Lioi, Leonardo
Gil, Joaquín Pereyra, Federico Carrizo; Germán Herrera, Fernando Zampedri. DT:
Leonardo Fernández.
Cambios: 0 2T Fernando Coniglio por Toranzo (H) / 11 2T Daniel
Montenegro por Noir (H) / 25 2T Alfonso Parot por Lioi (RC) / 30 2T Maximiliano
Lovera por Herrera (RC) / 33 2T Nicolás Silva por Calello (H) / 44 2T Oscar
Cabezas por Carrizo (RC).
Figura del partido: Federico Carrizo (RC)
Figura de Huracán: Ignacio Pussetto
Poco puedo decir, porque este juego
me tomó en unos días de descanso, y no lo he terminado de ver completo. Por
eso, dejó la clara visión, con la que siempre coincido y comparto, de mi amigo
Nicolás Ziccardi, de Soy Quemero.
Se quemaron los papeles
A Huracán se le escapó un partido increíble ante Rosario Central
en el Palacio Ducó. Regaló el arranque hasta que el rival le convirtió, recibiendo
el segundo sobre el final del primer tiempo inmediatamente después de
perder un clarísimo mano a mano. En el complemento descontó con Damonte y tuvo
la posibilidad de igualar con Fernando Coniglio, quien tiró un penal a las
nubes cuando restaban veinte minutos con superioridad numérica. El Canalla
estiró ventaja pasándola mal y nuevamente Israel Damonte convirtió para el tres
a dos definitivo. Parecía que teníamos todo claro, pero el segundo semestre nos
llenó de dudas.
Con una concurrencia menor a la
esperada saltó Huracán al verde césped del Palacio Ducó, luego de sufrir
una durísima derrota con goleada ante Racing Club y con la obligación de
retornar a la senda del triunfo en casa, donde nos manteníamos invictos desde
el inicio de la Superliga. Gustavo Alfaro solo presentaba una modificación en
relación al conjunto que cayó en Avellaneda, Andrés Chávez realizó su debut
como titular en lugar de Norberto Briasco.
Pero el arranque de Huracán fue lamentable, el equipo decidió
entregarle la pelota a un rival que no estaba preparado para manejarla, y que
incluso terminó atacando casi por obligación. El Globo rifó cuanta bocha tocó,
corrió siempre detrás del esférico y mostró un desorden que manifestó cierta
desconcentración inadmisible. Y la desesperante pasividad decantó en lo obvio,
un rival agradando aprovechando al máximo un escenario que seguramente no
esperaba; Federico Carrizo lanzó el centro desde la izquierda y Fernando
Zampedri, en el palo opuesto, se comió crudo a Villalba en el
salto cabeceando de frente a Marcos Díaz. Ganaba Central, pareció foul al
marcador de punta Quemero aunque no caben dudas que su marca fue totalmente
insuficiente.
Huracán reaccionó en desventaja, como si necesitara estarlo para
activar. Pussetto dejó el puesto de defensor y empezó a moverse en su zona,
Toranzo paró de correr insólitamente a los centrales rivales para jugar algunos
metros más atrás pero ni Noir ni Chávez terminaban de acomodarse en la
ofensiva. Así llegaron las posibilidades, Villalba metió el centro en segunda
jugada e Israel Damonte desvió un cómodo cabezazo, Salcedo tiró afuera un
rebote ofensivo y Andrés Chávez convirtió de cabeza un gol bien anulado por posición
adelantada.
Sobre el final del primer tiempo el Globo tendría su oportunidad
más clara para convertir, luego de una segunda pelota enviada al área visitante
con seis jugadores nuestros y tres del rival; la bocha quedó mansita a Martín
Nervo, pero el poco direccionado shot del capitán fue aparatosamente bloqueado
por Jeremías Ledesma. La jugada siguió con un pelotazo, Zampedri volvió a limpiar a
Villalba en mitad de cancha habilitando la corrida de Carrizo, quien con
tiempo y espacio se metió al área ubicando el solitario ingreso de Germán
Herrera, que solo desvió a gol con su cuerpo. Nuevamente dio la sensación de
ser infracción de Zampedri a Villalba, sobre todo teniendo en cuenta
que el delantero venía de ser amonestado por cometer falta en una maniobra casi
idéntica. No era suficiente excusa para entender como el equipo se
iba dos goles abajo.
Ya en el descanso Fernando Coniglio reemplazó a un Toranzo que
desencantó a todos los presentes y enseguida Daniel Montenegro entró por
Ricardo Noir, a quien hubo que adivinarle la posición en la que jugaba. Nacho
Pussetto, que cada tanto juega como delantero, desbordó en la única zona de la
cancha donde puede marcar diferencias importantes para dejar fuera a un rival y
ubicar el ingreso de Israel Damonte por el punto penal; el volante, de pésimo
primer tiempo, definió bárbaro colocando la pelota entre Ledesma y su poste
izquierdo. Descontaba el Globo.
Minutos después del descuento Ledesma sale mal a cortar un
pelotazo y el propio Damonte recibe el rebote ejecutando un perfecto derechazo
de emboquillada que no fue gol solamente porque Mauricio Martínez la despejó
con la mano sobre la línea. Patricio Loustau cobró penal y expulsó al defensa;
Fernando Coniglio tomó la responsabilidad pero ejecutó un horripilante tiro por
encima del travesaño. Que te la atajen, que pegue en
el palo, pero nunca tirarla afuera. Era el dos a dos, con uno más
y todo a favor, al Globo se le iba el partido.
Dos líneas sobre lo ocurrido en la previa a ejecutar el penal.
Está claro que la situación resta e incide sobre el pateador, en este caso el
designado (según declaró Pussetto post partido) fue quien terminó malogrando la
chance. Cosas a resolver puertas adentro.
Huracán lo siguió buscando ante un Central decididamente plantado
en terreno propio. Montenegro fue la manija, con menos físico que Toranzo pero
mucha más velocidad para tomar decisiones, e incluso pudo empatar con un tiro
largo que despejó el arquero. Había mucha gente en ataque pero poco peso,
Chávez estaba visiblemente disminuido en sus posibilidades físicas mientras que
Coniglio quedó anulado tras errar el penal.
Aun así el ex Central recibió por banda izquierda y ubicó a
Montenegro en inmejorable posición de tiro, Rolfi intentó asegurar de zurda a
un palo pero terminó perdiendo con el golero vencido la opción más clara de
igualar después del penal. El Globo empezó a perder empuje, y aunque Chimino
casi lo iguala con un centro que pegó en el travesaño Rosario Central estiró
ventajas en su segundo ataque de todo el complemento, Maximiliano Lovera dejó en
ridículo a Lucas Villalba superándolo en el ingreso al
área y Joaquín Pereyra aprovechó el rebote de Díaz definiendo por sobre su
humanidad.
Solo quedaban tres minutos más el adicionado, aun así Huracán volvió a descontar luego
que Israel Damonte mandara a guardar el rebote que Ledesma dio tras el tiro de
Chávez. Tres a dos. La última fue nuestra, una buena jugada preparada que
terminó con el insuficiente remate del ingresado Nicolás Silva por encima del
travesaño.
Perdió Huracán, regaló el arranque del partido y cada vez que
intentó ser ofensivo tuvo que remar cuesta abajo. Un equipo que no recibía
goles acaba de sufrir siete en dos partidos, no puede ser casualidad más allá
de las diversas situaciones ya analizadas. Hay que pensar cómo mejorar, y
Gustavo Alfaro deberá replantearse el sistema ofensivo que elige; porque
Toranzo no juega de Toranzo, para qué Noir si solo destacará por su faceta
defensiva, cual es el propósito de obligar a que Pussetto arranque tan atrás
cada intervención.
¿Qué ocurrió en la defensa? Villalba es el mismo que durante el
primer semestre, e incluso en un nivel similar, pero nadie parece encontrar un
argumento válido para sostenerlo como titular ¿Será Bogado la diferencia entre
un equipo que jugaba poco y ganaba a uno que juega poco y pierde? ¿Qué tan
complementarios son Calello y Damonte?
Lo concreto es que ya hemos logrado un colchón de triunfos que nos
permite darnos el lujo de caer, pero no sigamos tirando de la cuerda. Olvidemos
la estúpida dicotomía de jugar por las copas o por el descenso, los puntos
valen lo mismo y una cosa llevará (o no) a la otra. Confiemos más en nuestra
ofensiva, apostemos más a tener la pelota. Busquemos ser un poquito más
protagonistas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario