En un juego parejo, Huracán ganó y
casi nada más, ante un Colón de Santa Fe que no fue profundo y se quedó en un
dominio sin sustento. El Globo fue práctico y tuvo las mejores opciones, que se
concretaron con un penal infantil en el que Ábila no falló, para seguir
avanzando en la Copa Argentina y meterse entre los dieciséis mejores.
Síntesis
Viernes 1 de setiembre de 2017
Copa Argentina – 32avos de Final
Jugado en: Estadio Diego Armando Maradona – Ciudad
Autónoma de Buenos Aires
Huracán 1 – 0
Colón (Santa Fe)
Goles:
30 1T 1-0:
Ramón Ábila (H) de penal, tras mano de Ortíz en el área, ante la marca de
Pussetto.
Árbitro: Andrés Merlos - aceptable
Amonestados: Chimino, Villalba (H) / Ledesma,
Ortíz, Fritzler (C)
Huracán: Marcos Díaz; Cristian Chimino, Martín Nervo, Saúl Salcedo,
Lucas Villalba; Ignacio Pussetto, Mauro Bogado, Adrián Calello, Alejandro
Romero Gamarra; Fernando Coniglio, Ramón Ábila. DT: Gustavo Alfaro.
Colón (Santa
Fe): Gonzalo
Marinelli; Lucas Ceballos, Germán Conti, Guillermo Ortíz, Clemente Rodríguez;
Marcelo Estigarribia, Matías Fritzler, Pablo Ledesma, Cristian Guanca; Nicolás
Leguizamón, Tomás Sandoval. DT: Eduardo Domínguez.
Cambios: 16 2T Diego Vera por Sandoval (C) / 22 2T Diego Morales
por Estigarribia (C) / 27 2T Matías Juárez por Chimino y Carlos Araujo por
Bogado (H) / 40 2T Diego Mendoza por Coniglio (H) / 41 2T Leonardo Heredia por
Ledesma (C).
Figura del partido: Ramón Ábila
Otra vez poco de Huracán en el partido. Pero con una vital
diferencia: fue peligroso en ataque y tuvo una mayor cantidad de situaciones de
gol que el rival, que si bien exhibió un mayor control de la pelota, la sostuvo
en su poder por más tiempo, pocas veces supo qué hacer con ella. Con ese poco
le alcanzó, ya que tras una mano infantil de un central de Colón en el área, y
el claro penal sancionado por el árbitro, Ábila lo ejecutó con fuerza y lejos
de Marinelli, para establecer la mínima diferencia, que sólo se terminó de
consolidar con ese gol y nada más.
Es dable esperar, que este resultado le de confianza a un
grupo que si bien mantiene muchas de las banderas de la temporada pasada, debe
mecharlas con otras que han llegado para dar su aporte. En este rubro, es
innegable que la presencia de Ábila es un faro de esperanza, y que el joven
paraguayo Salcedo otorga hasta acá, un plus de confianza a un Nervo en muy bajo
nivel. En el debe, Huracán se queda con la imprecisión a la hora de la
estrategia de ofensiva, que depende en demasía de la inspiración de Romero
Gamarra o Pussetto, y que no guarda relación a la hora de la contención con
Calello, Bogado o Compagnucci, de ellos a quien le toque estar.
Otra vez, como siempre para ir a detalle, dejo plasmada la
nota de Nicolás Ziccardi de Soy Quemero:
La copa medio llena
Huracán venció por la mínima a Colón de Santa Fe en La Paternal y avanzó
a octavos de final de la Copa Argentina. El Globo volvió a mostrar grandes
complicaciones para manejar la pelota, sin embargo se las arregló para ser más
peligroso que ante Independiente. Ramón Ábila volvió a inflar la red
convirtiendo con categoría el penal generado por Pussetto, única diferencia en
la noche.
Gran
concurrencia Quemera en el Estadio Diego Armando Maradona, los hinchas copamos
cada sector habilitado para recibir al Huracán de Gustavo Alfaro esperando un
cambio de imagen en relación al debut por Superliga. Mauro Bogado reaparecía en
el primer equipo reemplazando a Compagnucci, única variante propuesta por el
entrenador.
Enfrente
el Colón de Eduardo Domínguez, conjunto santafecino con buenos jugadores que
venía de transitar un gran cierre de temporada pasada. Los primeros minutos
fueron de medida, el Globo arrancó siempre desde su campo esperando en bloque a
un rival que solo encontraba posesión cerca de su propio arco.
Huracán apostaba por la recuperación en la zona media, con un Bogado muy activo, y poner a correr
a sus extremos. Claro que las dimensiones de la cancha atentaban contra esta
idea, por lo tanto las primeras aproximaciones fueron generadas por pivoteos de
Fernando Coniglio. Tras uno de ellos Chimino fue profundo y su centro casi terminó
con el autogol de Ortíz.
Alcanzando
el cuarto de hora Colón tuvo su momento de supremacía, tocando con mejores
argumentos y lanzando algunos tiros desviados a posición de Marcos Díaz.
Huracán logró salir ileso de este breve predominio rival hasta inclinar la
balanza a su favor en lo que quedó de primera mitad. Durante el mencionado
lapso logró sus tres jugadas más importantes, primero Coniglio se lució con una
finta y centro que Ignacio Pussetto cabeceó solito en el área. El testazo de
Nacho fue de pique al piso y terminó por encima el travesaño.
Enseguida
Romero Gamarra recibió en una correcta jugada preparada y lanzó el interesante
zurdazo que se fue muy cerca. Finalmente Ramón Ábila hizo una clásica Wanchopeada filtrándose en el
área con un gran caño sobre Ortíz e intentando picarla mano a mano con
Marinelli, quien tapó bárbaro la gran jugada del nueve. El Globo se iba al
entretiempo entregando cierto lugar a la ilusión, pero jugando un fútbol
muy lejano al que pretende el grueso de su público.
Huracán
se mantuvo mejor en el inicio del complemento, donde el Pueblo Quemero obligó a
detener momentáneamente el cotejo pidiendo la asistencia a un hincha que se
descompensó en las gradas. Vergonzoso que no hubiera personal médico en la
tribuna, y fueran los mismos profesionales de Huracán quienes tuvieron que
dejar su ubicación en el banco de suplentes para salir corriendo a meterse
entre el público. ¿A dónde va el importante dinero que se abona por cada
entrada?
En fin,
el partido continuó y la paridad volvió a manifestarse. Todo fue lento y
anunciado, las acciones ocurrían lejos de los arcos en un cotejo que fue
equiparándose hacia abajo. Romero Gamarra sacudió la modorra con un zurdazo que
se fue realmente cerca y Alfaro movió piezas metiendo a Juárez y Araujo en
lugar de Bogado y Chimino.
A la
media hora llegaría la jugada clave, luego que Ignacio Pussetto armara una gran
jugada por derecha. Nacho recibió de Wanchope en posición de wing, su lugar en
la cancha, para eludir a Clemente, dominar de pecho e intentar meterse al área
cuando el defensor Guillermo Ortiz cortó la acción con clara mano. Andrés
Merlos no dudó en cobrar el indiscutible penal, y Ramón Ábila tomó la
responsabilidad con un impecable derechazo que explotó en el ángulo superior
derecho de Gonzalo Marinelli. Uno a cero, con lo justo pero merecido.
Lo que
quedó de cotejo fue más emotivo por la apretado del resultado que por las
situaciones sufridas por el Globo, que fueron muy pocas. Incluso pudimos
liquidar con un cabezazo del interesantísimo Saúl Salcedo, quien incómodo pero
solo desperdició su chance. Colón metió algunos balones comprometedores y logró
su opción más clara de la noche, pero el ingresado Vera la tiró a cualquier
lado después que Marcos rebotara largo un shot de Guanca.
Ganó bien Huracán. No
fue claro dominador del partido pero sí tuvo las mejores posibilidades de gol,
convirtió un penal clarísimo y terminó siendo justo vencedor. Ahora este camino
copero nos topará con Vélez o Aldosivi, que definirán la llave el lunes 4.
Está
claro que la lucha de Huracán es recuperar solidez en el torneo local, y aunque
la tenencia y circulación de balón sigue siendo un marcado déficit de este
equipo el hecho de haber conseguido un buen resultado nos da licencia para ver
el vaso medio lleno. A seguir mejorando.
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