Comenzó el nuevo torneo y sigue
siendo más de lo mismo. Un Huracán sin juego, con fallas defensivas notables y
sin reacción anímica, cayó sin atenuantes en Avellaneda con Independiente.
Queda mucho trabajo por delante para el nuevo DT quemero.
Síntesis
Sábado 26 de agosto de 2017
Superliga Argentina – Fecha 1
Jugado en: Estadio Libertadores de América – Avellaneda –
Prov. de Buenos Aires
Independiente
3 – 1 Huracán
Goles:
17 1T 0-1:
Ramón Ábila (H), de derecha en anticipo al borde del área menor, tras centro de
Romero Gamarra
20 1T 1-1:
Martín Benítez (I) toma de volea y vence a Díaz, una peinada de Fernández tras
un centro de la izquierda.
14 2T
2-1: Leandro Fernández (I) define ante la salida de Díaz desde el borde del
área, tras un pase largo al vacío de Meza que escapó a Nervo en el pique desde
su campo.
33 2T
3-1: Martín Benítez (I) define ante Díaz, tras una pared con Fernández, luego
de un error de Nervo que dejó servido el balón.
Árbitro: Patricio Loustau - regular
Amonestados: Bustos (I) / Compagnucci, Villalba
(H)
Independiente: Martín
Campaña; Fabricio Bustos, Alan Franco, Nicolás Tagliafico; Nicolás Domingo,
Walter Erviti; Martín Benítez, Maximiliano Meza, Ezequiel Barco; Leandro
Fernández. DT: Ariel Holan.
Huracán: Marcos Díaz; Cristian Chimino, Martín Nervo, Saúl Salcedo,
Lucas Villalba; Ignacio Pussetto, Lucio Compagnucci, Adrián Calello, Alejandro
Romero Gamarra; Fernando Coniglio, Ramón Ábila. DT: Gustavo Alfaro.
Cambios: 24 2T Jonás Gutiérrez por Erviti (I) / 25 2T Carlos
Araujo por Compagnucci (H) / 28 2T Diego Rodríguez por Meza (I) / 43 2T Lucas
Albertengo por Fernández (I).
Figura del partido: Nicolás
Domingo (I)
Figura de Huracán: vacante
Muy pero muy poco se vio de Huracán. Al aliciente que daba
el debut de Ábila, y su gol en el minuto 17 en la primera (y única) llegada con
riesgo del Globo, le siguió un completo dominio del partido por parte del
local, con el estandarte de Domingo en la mitad, ganando siempre a los volantes
de Huracán, y dando corrección absoluta siempre al primer pase; y un Martín
Benítez inspirado, punzante y efectivo, que tuvo a mal traer a Villalba y
Nervo, que no pudieron contenerlo.
El Globo en ofensiva ni siquiera tuvo voluntad. Romero
Gamarra escondido en el campo, y Ábila y Coniglio desprovistos de “alimento”,
dejaron el juego quemero reducido al mero hecho de despejar lo que se acercaba
a Díaz, que no tuvo una noche del todo feliz. Para resaltar, la paupérrima
actuación de Nervo, partícipe necesario de los tres goles del rojo.
Sólo queda esperar que Alfaro la pegue con el circuito de
juego, que haga que las partes engranen y devuelva la voluntad al grupo que
hasta pareció rápidamente vencido.
Para describir los detalles de esa noche,, dejo la nota de
Nico Ziccardi de Soy Quemero:
Rompecabezas quemado
En el debut de la Superliga Huracán cayó tres a uno frente a
Independiente en Avellaneda, por momentos fue ampliamente superado y construyó
una preocupante actuación desde el funcionamiento. Y eso que arrancó ganando,
puesto a que Ramón Ábila tardó solo 18 minutos en volver a convertir un gol con
nuestra camiseta. El Rojo igualó enseguida y pese a su superioridad terminó
sacando ventaja tras marcados errores defensivos. Hay material para levantar,
pero las piezas no encajan.
Torneo
nuevo, sueños renovados. Todos arrancamos de cero y la esperanza por realizar
una temporada positiva brota por los poros. Pero claro, Huracán trae consigo
una pesada mochila que incluye otra agónica definición por mantener la
categoría y la lapidaria paliza en Copa Sudamericana. Gustavo Alfaro hacía su
debut como entrenador en el torneo doméstico y en su chapa se recostaba parte
de la esperanza. El DT debía armar un rompecabezas competitivo con las piezas
presentadas, algunas nos tienen podridos, otras son nuevas. Y alguna que
otra genera ilusión.
Lo
concreto es que el Globo se estrenó en el Libertadores de América con la
presentación de Saúl Salcedo en la última línea, la aparición del recién
llegado Calello en el círculo central y el doble tanque de ataque conformado
por Fernando Coniglio y Ramón Ábila. El pitido inicial desnudó intenciones en
ambos lados, Ábila tocó al fondo y desde allí se lanzó el primer pelotazo a la
nada de la noche. Independiente recuperó la pelota en menos de diez segundos y
esto nos sirve como perfecto resumen del juego: Un equipo esperó con las líneas
pegadas en terreno propio, casi con la orden de despejar sin importar donde, el
otro capturó cada rebote suelto y aprovechó el enorme espacio ofrecido en la
franja media para gestar juego con toques cortos sin oposición.
Pero
más allá de la superioridad que manifestaba Independiente, quien perdía un mano
a mano con Benítez, Huracán encontraría la apertura del marcador en el minuto
18. Ramón Ábila pivotea un lateral desde campo propio bajándole la globa a
Fernando Coniglio, quien con campo abierto mete una diagonal a la izquierda
descargando en Alejandro Romero Gamarra. Kaku mide y ejecuta un espectacular
centro de zurda al corazón del área, donde Wanchope aparece a puro olfato para
anticipar con pie derecho a Campaña y ponernos en ventaja. Tremendo lo de Ábila,
que en su vuelta ya convertía, para destacar lo de Kaku y Coniglio. Ganaba
Huracán.
Pero la
alegría duraría un par de minutos, Chimino pierde la cuerda por banda derecha y
el centro termina siendo acomodado involuntariamente por Leandro Fernández, que
de espalda se la sirve a Benítez, éste volea a gol superando a Díaz. Uno a
uno casi sin pestañar, algo de infortuna en ese “espaldazo” y Huracán que
perdía la gran oportunidad de defenderse con la ventaja.
Lo que quedó de primera mitad mostró a Independiente más entero, y aunque el Rojo dominada las acciones del
partido no encontraba el espacio para lastimar de forma decisiva al arco
defendido por un Marcos Díaz inseguro, con salidas desorientadas y conteniendo
el balón en dos o tres tiempos.
En el inicio del complemento Independiente profundizó su superioridad, buscando más el arco ante un Globo perdido
en el campo de juego. Al cuarto de hora un lateral cayó en el área local,
Coniglio la peina pero el Rojo roba sacando el contragolpe. Meza corre con campo
abierto para filtrar un balón a Fernández entre Nervo y Salcedo, el capitán
hace sombra sin siquiera atinar a desacomodar al delantero, quien solo debe
correr hacia adelante para definir mano a mano con Díaz. Dos a uno.
Con la
desventaja consumada Huracán cambió la pose, adelantó al doble cinco y tuvo
mayor contacto con la pelota. Seguramente que Independiente merme su intensidad
también tuvo que ver, pero por un breve lapso de tiempo el Globo demostró que
si quería, podía. Aun así estuvimos lejos del gol, desaprovechando totalmente a
Wanchope. Sin embargo algún tiro podía quedarnos, como cuando Pussetto desbordó
por izquierda y sacó un centro-shot que pudo generar mayor riesgo.
Estábamos
en desventaja, en rendimiento y resultado, pero la sensación aún no era de
derrota. Sin embargo en treinta minutos el capitán Hugo Martín Nervo
fue clave para sepultar cualquier esperanza. El central salió con balón
dominado y la regaló sin pudor, con tiempo y espacio le cedió directamente la
pelota a un rival. El Rojo recuperó y en apenas tres toques se aprovechó de una
defensa desarmada en el retroceso para que Benítez vuelva a facturar. Ojo que
Nervo también pudo intentar una falta táctica, pero volvió a quedarse estático
tomando la patente de su marca. Tres a uno, y el palo que minutos después salvó
la goleada.
Perdió Huracán, sembró muchas dudas y dejó la sensación de ser un equipo
mal ensamblado.
Pussetto es uno cuando recibe en mitad de cancha, otro cuando lo hace en tres
cuartos. Lo mismo Gamarra, inofensivo en la línea media pero potencialmente
decisivo en las inmediaciones del área (Asistencia a Ábila). Calello y
Compagnucci se amontonan, Coniglio jugó bien fuera del área pero no encontró
espacios para generar sus propias oportunidades. ¿Wanchope? Convertirá en oro casi
todo lo que toque dentro del área, hay que abastecerlo mucho más.
Luego
habrá que tomar decisiones con ciertas piezas que parecen no encajar por mucho
que se lo intente, otra vez Nervo nos costó goles en contra.
El
rompecabezas está desarmado sobre la mesa, y Alfaro deberá justificar su chapa
de entrenador para armarlo de la mejor forma. Era un partido para perder, pero
insisto que aún en la marcada desventaja deportiva pudimos habernos llevado
algo. Las desatenciones defensivas, con Nervo como bandera, fueron
determinantes en el score.
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