viernes, 12 de enero de 2018

Mirar hacia atrás en perspectiva de cara al futuro

Cuando pensaba en que datos recolectar y comparar para el análisis estadístico del año calendario que terminó, preferí esta vez, tomar sólo alguno de ellos y ponerlos en perspectiva.

Para el 2017 a nivel de efectividad en puntos, el segundo semestre mostró un repunte en la campaña del equipo, que no se refleja en los puntos obtenidos, pero si en cuanto a la eficacia: los 22 puntos de la 1ra. parte del año, significan un 38,60% de efectividad, para la “era Azconzábal”; mientras que los 25 del 2do. semestre, con Alfaro en la conducción, representa un 52,08% de eficacia. Resumiendo, el resultado del 44,76% queda lejano de la media histórica del club, en sus 106 años de fútbol en lo que hoy es la Asociación del Fútbol Argentino y la Conmebol, en sus juegos oficiales, de todas las categorías, pero apenas por encima de la tendencia que ese promedio conlleva con el paso del tiempo. En dicho período, la campaña del año 2017 se ubica en el puesto 78 en el ránking.

En el siguiente gráfico, se exponen los porcentuales anuales de eficacia a través de los años, mostrando además, la tendencia de su promedio:




A nivel de detalle, y tal como visualmente se concluye del gráfico, los ocho mejores años del fútbol en el club, se desarrollaron en la era amateur, entre 1912 y 1931. Luego de eso, la campaña de 1976, con una efectividad de 75,45%, resulta el mayor de los hitos de la historia de Huracán, siendo también una ironía en si misma, ya que por la metodología de organización de los torneos, no logró el campeonato, que por lejos, merecía.

Luego de ese año, se destaca el 1939. Allí, en la primera rueda del torneo, el Globo logró vencer a todos los cinco grandes, en un hito que nunca más ningún equipo logró. Ese año la eficacia fue del 72,22%. Sólo después de estos, llega el 1973 (decimoprimero en el ránking general, 71,28%), con la obtención del torneo, como ícono.

Si el mismo análisis lo desarrollamos en décadas, claramente se observa la misma tendencia declinante, e incluso nos ofrece luz sobre un aspecto a remarcar: la década que transcurrimos, de 2010 hasta este cierre de 2017, es la de peor rendimiento del club en la historia, con una efectividad en puntos del 43,21% hasta acá, a falta de dos años (2018 y 19). No muy lejos se ubican la década del 90 (44,62%) y la del 2000 (44,73%). La mejor en cambio, como se desprende del análisis detallado, es la década del 20, con el muy abultado 74,51%, tras 255 partidos disputados.

El gráfico de efectividad por décadas es el siguiente:


  
El otro ítem que resulta interesante comparar, es la efectividad en goles de Huracán (convertidos y recibidos) a través de la historia, en promedio con la cantidad de partidos jugados en cada año.

El primero de los gráficos, va con el detalle anual de los goles a favor en correspondencia con los partidos jugados:



Si se observa la línea de tendencia (punteada), su “dibujo” es similar a la que veíamos en los gráficos anteriores respecto al porcentaje de puntos obtenidos. Sin embargo, el fútbol ha sufrido a través de los años una importante baja del nivel de los goles anotados en sus torneos, añorando épocas doradas, sobre todo en las décadas del 30 o 40 donde afloraron también los grandes goleadores. La misma de nuestro “gen quemero”, Herminio Masantonio.

A nivel detalle, más allá de una primera temporada en 1912, en la tercera división de la liga Argentina donde el promedio quedó cercano a los 4 goles por juego, se puede apreciar que desde 1945 hasta estos días, la cifra media de goles por año, nunca superó los 2 por partido. El promedio histórico está en 1,57, el cuál no se alcanza desde hace 17 años, ya que desde 2000, que el Globo no logra ese promedio de goles por partido. En 2000 fue de 1,67. El año 2017, quedó muy por debajo, con 1,09 goles por partido.

Otro gráfico, muestra el mismo promedio pero en cantidad de goles recibidos por partido:



La tendencia observada, es mucho más lineal y pareja que la negativa a nivel de efectividad en puntos. Es clara esta conclusión, luego de revisar y hallar que en sólo 6 de los 106 años, este promedio superó los 2 goles recibidos. 1938 fue un año particularmente nefasto en ese sentido, con 2,75 goles recibidos por juego, recibiendo el Globo dos veces 7 tantos en contra en un partido (ante Vélez y Gimnasia LP); y otro de ellos, más cerca en el tiempo, fue 1998, con 2,00 de promedio, habiendo recibido 6 goles de parte de Boca y 5 de parte de River y Talleres de Cba en el mismo año calendario.

Ahora bien, la mejor comparación, es el factor (average) entre goles convertidos y recibidos.



Allí, la curva de la tendencia observada en la efectividad en puntos, como en goles a favor, se repite casi en forma calcada. La media histórica ahora se ubica en 1,14 (es decir, que se convirtió un 14% de goles más de los que se recibieron. En 2017, ese porcentaje quedó en 9% (1,09), recuperándose de un 2016 malo en ese aspecto, donde la relación quedó en un 2% contraria, es decir, que los goles recibidos superaron a los anotados.

1926 fue el mejor de los años, con 4,25 de factor (325%) nivel asombroso. De los últimos años, 2014 es el mejor de ellos, donde se nota que con la gestión de Marcos Díaz y Ábila, la relación fue más que aceptable entre ataque y defensa. El ratio quedó en 1,60, es decir un 60% favorable.

En tanto que fueron 41 las campañas negativas, donde los goles recibidos fueron más que los anotados. La peor, fue 1919, con un sorprendente 0,39, un 61% negativo. En tanto, que en los últimos años, el 2003 fue muy malo: el ratio sólo llegó a 0,46. Ese año, el equipo se fue disolviendo, solo se distinguían Andújar, Villa o Ale Alonso, y su descenso fue anunciado, para pasar luego a una primera temporada en la B Nacional floja con refuerzos discretos.

Siempre repito que quien no conoce de su historia, no podrá comprender el presente, ni menos imaginar el futuro. Los datos y los gráficos, pueden ayudar a definir el camino para cambiar, esa tendencia que tan claramente se nota en los últimos treinta años. Ese debe ser el camino, usar nuevas herramientas, decidir y trabajar en pos de ello.


domingo, 17 de diciembre de 2017

Flojo cierre de un buen semestre

Un flojo cierre para lo que fue un buen semestre de Huracán, de la mano de Gustavo Alfaro. Belgrano lo superó y lo venció con justicia por 1 a 0 en Córdoba, impidiendo que el Globo se suba al podio de las posiciones en el certamen. Fue expulsado Fernando Coniglio, y Marcos Díaz fue figura, logrando que la derrota no fuera más abultada.






Síntesis

Viernes 8 de diciembre de 2017

Superliga Argentina – Fecha 12

Jugado en: Estadio Julio César Villagra – Córdoba


Belgrano (Córdoba) 1 – 0 Huracán


Gol:

37 2T 1-0: Matías Suárez (B) con un remate desde dentro del área en el segundo palo, tras un saque lateral largo al área de Lértora, que pasa sin que nadie rechace.


Árbitro: Darío Herrera (discreto)


Amonestados: Villalba, Solís (H) / Brunetta (B)

Expulsado: 25 2T Fernando Coniglio (H)


Belgrano (Córdoba): Lucas Acosta; Tomás Guidara, Erik Godoy, Cristian Lema, Marcelo Benítez; Federico Lértora, Jorge Ortíz; Fabricio Brener, Juan Brunetta, Joel Amoroso; Matías Suárez. DT: Pablo Lavallén

Huracán: Marcos Díaz; Cristian Chimino, Martín Nervo, Saúl Salcedo, Lucas Villalba; Ignacio Pussetto, Mauro Bogado, Adrián Calello, Alejandro Romero Gamarra; Norberto Briasco, Fernando Coniglio. DT: Gustavo Alfaro.


Cambios: 14 2T Leonardo Sequeira por Brunetta (B) / 21 2T Nazareno Solís por Briasco (H) / 28 2T Lucio Compagnucci por Bogado (H) / 34 2T Tobías Figueroa por Ortíz (B) / 39 2T Santiago Martínez por Brener (B) / 41 2T Patricio Toranzo por Calello (H)


Figura del partido: Matías Suárez (B)

Figura de Huracán: Marcos Díaz (H)


Desde el comienzo del juego, fue el conjunto local quien mostró la intención de ganar. Huracán, se paró a la expectativa, y ese pareció ser el estilo del Globo durante los noventa y pocos más minutos. Sólo después del gol, que le diera la ventaja y posteriormente el triunfo a Belgrano, Huracán se acordó de atacar, cuando era tarde y ya tenía un jugador menos.

Muy pobre a nivel de llegadas lo del Globo, en una primera etapa que tuvo el condimento de una fuerte lluvia, que hizo del partido una serie de desprolijidades aburridas. Una sola llegada tuvo Huracán y pudo ser la ventaja, pero Coniglio no estuvo certero para definir. En tanto Belgrano tuvo más de una, en una noche en la cual flojeó la zaga defensiva y tuvo que ser Marcos Díaz quien sostenga bajo los tres palos, lo que hasta ahí era un empate.

En el segundo tiempo, el modelo del partido no cambió. Poco era lo que hacía Huracán con Pussetto en bajo nivel y Romero Gamarra sin aparecer. Pero todo se hizo cuesta arriba, cuando a los 25 minutos, Coniglio salta con un rival y el árbitro ve un codazo que valoró con una expulsión, cuando el delantero quemero, no había demostrado intención de lesionar al rival.

El juego se puso cuesta arriba, y los cambios de nombres favorecieron a Belgrano. Así, a ocho del final, un saque lateral a la altura del área, realizado con fuerza por Lértora, pasó por toda el área y encontró liberado por el segundo palo a Matías Suárez, que con potente remate dejó sin asunto a Marcos Díaz y a Huracán todo, que ya no tenía tiempo ni ideas para poder igualar el encuentro.

Fue derrota final, para cerrar un semestre de buenos resultados, en especial de cara a la verdadera lucha del Globo de escapar a los puestos de descenso. Ahora basta con esperar una segunda parte que le ponga el broche a una campaña que empezó de un modo alentador.

Como siempre y para ir a detalle, dejo plasmada la nota de Nicolás Ziccardi de Soy Quemero:



Cierre a contramano

Huracán cerró un gran semestre jugando pésimo en Córdoba. Cayó por la mínima ante Belgrano dejando pasar puntos importantes en ambas tablas, casi que no generó situaciones de gol y terminó sufriendo el desnivel a siete minutos del final. Flojas actuaciones individuales, mal ingreso de los relevos y la expulsión de Fernando Coniglio fueron un coctel nocivo para un plantel que mantiene la totalidad de su crédito.

Última función del 2017 para Huracán, que bajo una tormenta eléctrica saltaba al verde césped del Estadio Julio César Villagra, popular Gigante del Barrio Alberdi, vestido de negro. El rival era Belgrano de Córdoba, renovado desde la asunción de Pablo Lavallén e invicto como local durante la Superliga. El Globo presentaba el regreso de Norberto Briasco en lugar de Patricio Toranzo, como única variante en cuanto al once que igualó en uno ante Patronato.

Belgrano buscó ser protagonista desde el minuto cero, incluso pudo abrir el score enseguida con un cabezazo desviado de Matías Suárez. La intención del Pirata mermó enseguida y la chatura se apoderó del cotejo, ningún equipo tomaba las riendas y la precisión brillaba por ausencia. Cuando caía diluvio Huracán se encontró una opción de gol, quizás en retrospectiva la más clara de la noche, Fernando Coniglio se lanzó en velocidad contra el área rival definiendo mal de zurda por encima del travesaño; Briasco, marcado, acompañaba por el centro del ataque.

En lo quedó de primera mitad hubo tiempo para que Marcos Díaz le bloque el shot a Eric Godoy y Alejandro Romero Gamarra, de nula participación, sacara un tirito al arco cuando el también eclipsado Nacho Pussetto esperaba para recibir solo. Sin inspiración individual ni conexiones colectivas se retiraba el Globo al descanso, floja actuación en el marco de un cotejo muy pobre.

El complemento mantuvo la mediocridad generalizada con la diferencia que el Globo proyectó una imagen de estar más predispuesto para avanzar que su rival. Aun así la opción más clara fue Celeste, Leonardo Sequeira penetró al área y castigó topándose con una espectacular reacción de Marcos Díaz.

Nazareno Solís hacía su reaparición reemplazando a Briasco pero al minuto 25 llegaría el quiebre el cotejo, luego que Fernando Coniglio viera la tarjeta roja. El delantero del Globo golpea con el codo a un rival en su afán de ganar la posición, cerca del círculo central, sin ningún tipo de violencia. Aun así Darío Herrera no dudó un segundo en mostrar la cartulina colorada, aun cuando hubo una jugada muy similar contra Bogado en la primera mitad y una tremenda patada sin pelota de Brunetta que solo valió amarilla. Cada juez con su librito, que a veces cambia según el equipo. En fin, claro está que hubo responsabilidad de Coniglio, sin embargo en caso de mostrar amarilla nadie hubiese levantado reclamo.

Belgrano volvió al partido con la superioridad numérica, Lucio Compagnucci reemplazó a Bogado y Huracán retrasó todas sus líneas dejando solo a Solís en terreno rival. A siete del cierre la desventaja, en una jugada absolutamente aislada. Lateral ofensivo en forma de centro al área, Nervo pelea la posición pero la pelota le rebota involuntariamente en la espalda dejando solo a Matías Suárez; el mejor jugador Pirata ejecuta una potente volea que deja sin opciones a Marcos Díaz. Uno a cero.

Patricio Toranzo como intento desesperado de rescatar algo en los últimos minutos, Pato equivocó cada uno de sus pases ofensivos aportando muy poco en un partido que estaba perdido hace rato. Final y derrota.

Con la caída Huracán cerró el semestre de Superliga con 21 puntos fruto de seis triunfos, tres empates y la misma cantidad de derrotas. Quedará entre el cuarto y el séptimo puesto dependiendo otros resultados, una campaña realmente difícil de soñar durante la última pretemporada.

El objetivo ahora será afinar el plantel, elegir muy bien a los refuerzos y aspirar a mantener esta regularidad hasta el último día de temporada. El Globo cierra el semestre mucho mejor de lo que arrancó en cuanto a su lucha por la permanencia, objetivo primario, y de yapa tiene todo para ilusionarse con regresar al ruedo internacional en 2019.

Claro que la bronca de las últimas dos presentaciones nos perseguirá hasta que volvamos a ver al Globo en cancha, sin embargo hay motivos para creer que este plantel tiene todavía mucho más para ofrecer. Vamos por más.

Felices Fiestas para el Pueblo Quemero y absoluto agradecimiento por compartir durante otro año este espacio.


viernes, 8 de diciembre de 2017

La última de 2017

Llega a su fin un 2017 desparejo de Huracán. El cierre es en barrio Alberdi, en la ciudad capital de Córdoba, para visitar al irregular Belgrano. El conjunto de Alfaro buscará cerrar el 2017, en la primera parte de la Superliga en el tercer puesto de las posiciones y cerrar un primera parte muy buena, de cara al verdadero objetivo de sumar y escapar del promedio.

Este viernes 8 de diciembre desde las 21.30 horas, en el estadio Julio César Villagra, de la ciudad de Córdoba, bajo el arbitraje de Darío Herrera y la televisación de TNT Sports, juegan Belgrano y Huracán, por la fecha 12 de la Superliga Argentina 2017 / 2018.






En función del esquema táctico que cree adecuado para cada cotejo, Gustavo Alfaro plantea los cambios. Por eso, esta vez para visitar a Belgrano, ingresará Norberto Briasco a compartir el “doble nueve” con Coniglio, dejando entre los suplentes a Patricio Toranzo, que esperará su momento en el partido. Además de esta variante, se espera por la recuperación de Adrián Calello, que mantenía un cuadro febril desde hace unos días y es duda, y que de no mejorar, dejaría su lugar a Lucio Compagnucci. El resto del equipo no se modificará. Entre los convocados, vuelve Nazareno Solís a la lista, en lugar de Mancinelli para el último juego del año.

Huracán jugaría con: Marcos Díaz; Cristian Chimino, Martín Nervo, Saúl Salcedo, Lucas Villalba; Ignacio Pussetto, Mauro Bogado, Adrián Calello, Alejandro Romero Gamarra; Norberto Briasco, Fernando Coniglio. El resto de los concentrados son: Manuel García, Carlos Matheu, Lucio Compagnucci, Julio Angulo, Mariano González, Patricio Toranzo, Daniel Montenegro, Nazareno Solís y Diego Mendoza. Dos de ellos quedarán fuera de los suplentes.



Belgrano es un equipo de andar irregular en el torneo, pero que ha sumado los puntos suficientes (17, cuatro menos que Huracán) para permanecer en la mitad de la tabla de posiciones. Su DT Pablo Lavallén aún le está buscando la forma a su conjunto, que trae un interesante invicto como local, que hace cuatro que no pierde en la general, pero que marca y recibe pocos goles (8 en ambos casos). El equipo tendría dos variantes: el juvenil Fabricio Brenner por Sequeira y el ex Arsenal Juan Brunetta por Figueroa. Se encuentra en duda el lateral Marcelo Benítez que arrastra una tendinitis.


Belgrano formaría con: Lucas Acosta; Tomás Guidara, Erik Godoy, Cristian Lema, Marcelo Benítez; Joel Amoroso, Federico Lértora, Jorge Ortiz, Juan Brunetta; Fabricio Brenner y Matías Suárez. El resto de los concentrados que serán suplentes son: Germán Montoya, Juan Quiroga, Hansell Riojas, Santiago Martínez, Mariano Barbieri, Leonardo Sequeira y Tobías Figueroa.



Historial General

PJ
G
E
P
GaF
GeC
Profesionalismo Primera
26
8
10
8
29
30
Ascenso
18
6
5
7
19
20
Copas Oficiales
1
0
1
0
1
1
Total General
45
14
16
15
49
51


En el historial general, Huracán y Belgrano ya se enfrentaron 45 veces, con 14 triunfos del Globo, 15 derrotas y 16 empates. Anotó en ellos 49 goles y recibió 51. En total, fueron 26 en Primera División, 18 en el ascenso y uno por la Copa Argentina. En condición de visitante, Huracán enfrentó a Belgrano 22 veces. 6 fueron victoria, 6 empates y 10 derrotas, con 21 tantos anotados y 26 recibidos.

El último enfrentamiento ante este rival, fue durante este año 2017, el 26 de junio, por la fecha 30, la última del pasado torneo 2016/2017 de primera división, cuando como local Huracán empató 0 a 0. La última victoria en el historial general, fue el 02/04/2005, por la fecha 9 del clausura de la B Nacional 2005, cuando como local, el Globo ganó 1 a 0 con un gol de Mariano Juan, siendo cinco los enfrentamientos que Huracán no puede vencer a Belgrano. En tanto que en Córdoba, el Globo ganó el 10/10/2004 por 2 a 1, con goles de Alejandro Alonso y Grimi.



En 8 de diciembre

Jugados: 30
Ganados: 13
Empatados: 6
Perdidos: 11


Último antecedente: 2014 – Local – victoria 4 a 0 a Independiente Rivadavia (Mendoza), por la fecha 22 del Transición 2014 de la B Nacional.

Es el día del calendario en el que más partidos, jugó Huracán a través de todo su historia.



Árbitro



Darío Herrera, arbitró a Huracán en 10 ocasiones, con 4 triunfos, 4 empates y 2 derrotas. El último de ellos, fue justamente el último antes este mismo rival, el mencionado juego del 26/06/2016 en el que Belgrano y Huracán empataron 0 a 0.

Enmarañados

A pesar que lo buscó, Huracán se vio enmarañado por un Patronato que propuso una red defensiva que atrapó los intentos, a veces inocuos de la línea ofensiva local. Además, en la segunda parte, con un jugador más, se encontró con la figura del arquero Bértoli, que deteniendo un penal y varias de riesgo, se transformó en una muralla a la que el Globo le costó mucho quebrar. Un empate final que no nos deja sacar una mayor ventaja ante un rival directo en la carrera por escapar de los últimos puestos de los promedios.




Síntesis

Viernes 1 de diciembre de 2017

Superliga Argentina – Fecha 11

Jugado en: Estadio Tomás Ducó – Ciudad Autónoma de Buenos Aires


Huracán 1 – 1 Patronato (Paraná – Entre Ríos)


Goles:

45 1T 0-1: Adrián Balboa (P) con una tijera en el área cruzada, define un centro de Sandona en un contragolpe.

32 2T 1-1: Fernando Coniglio (H) de penal, por falta de Rivero a Chimino.


Árbitro: Nicolás Lamolina (bien)


Amonestados: Calello (H) / Peralta, Lemos, Balboa, Bértoli, Vera, Cáceres, Guzmán, Arciero (P)

Expulsado: 4 2T Walter Andrade (P)

Incidencia: 8 2T Sebatián Bértoli (P) le atajó un penal a Mauro Bogado


Huracán: Marcos Díaz; Cristian Chimino, Martín Nervo, Saúl Salcedo, Lucas Villalba; Ignacio Pussetto, Mauro Bogado, Adrián Calello, Alejandro Romero Gamarra; Patricio Toranzo; Fernando Coniglio. DT: Gustavo Alfaro.

Patronato (Paraná – Entre Ríos): Sebastián Bértoli; Agustín Sandona, Walter Andrade, Renzo Vera, Lucas Márquez; Martín Rivero, Damián Lemos, Blas Cáceres, Abel Peralta; Sebastián Ribas, Adrián Balboa. DT: Juan Pablo Pumpido


Cambios: 9 2T Rodrigo Arciero por Balboa (P) / 13 2T Marcelo Guzmán por Peralta (P) / 20 2T Norberto Briasco por Bogado y Daniel Montenegro por Toranzo (H) / 36 2T Bruno Uribarri por Cáceres (P) / 44 2T Julio Angulo por Chimino (H).


Figura del partido: Sebastián Bértoli (P)

Figura de Huracán: Daniel Montenegro



Un 4-4-2 bien cerrado fue el sencillo esquema de Patronato que enmarañó a un Huracán, que en la primera parte del juego no tuvo mayores ideas para desentrañarlo. Bajo nivel en Toranzo y especialmente en Romero Gamarra, le dejaban la responsabilidad a Ignacio Pussetto de ser el jugador que mayor peligro. Con Coniglio debatiéndose entre los centrales, era casi nada lo que generaba el Globo. Encima, en casi la única vez que Patronato arrimó algo de riesgo, en una contra tras un centro propio al área rival, Balboa ganó la pelota, cedió a la banda a Sandona, que corrió varios metros, cruzó la mitad, y espero que el mismo Balboa llegue al área quemera. Hacia ahí fue un buen centro, que el delantero enganchó con una linda volea de tijera para anotar la ventaja y dejar a Huracán con las manos vacías al cierre del primer tiempo.

En el segundo tiempo y en desventaja, el Globo salió a dejar lo suyo. Y parecía arrancar bien, ya que a los cuatro minutos, Andrade golpea sin pelota en el área a Coniglio, Lamolina lo ve, y penal para Huracán y expulsión para el zaguero. Bogado lo ejecuta algo anunciado, y Bértoli en buena estirada, lo rechaza. Esa jugada agrandó al uno rival, que desde allí, respondió muy bien a cada avance quemero. Huracán logró otro estilo, con el ingreso de Montenegro. Fue más vertical e incisivo. El riesgo fue subiendo, hasta que pasado los treinta minutos, Rivero lo baja a Chimino en el área, cuando al defensor le quedaba franca para someter a Bértoli y Lamolina no tiene más que sancionar otro penal para Huracán.

Sin Bogado en cancha, esta vez la pelota la tomó Coniglio, y su remate sesgado que roza Bértoli, se mete justo para desatar la justicia del empate. Desde allí, el Globo dio lo que tenía para lograr la victoria, pero Patronato se abroqueló bien y desbarató todos los intentos que sabiamente comandaba Montenegro, quien estuvo cerca de generar la victoria.

Un resultado que, a la luz de la campaña, se puede identificar como un tropiezo, pero que tiene que resultarle a Alfaro un toque de atención que lo lleve a identificar las falencias que tiene su conjunto.

Como siempre y para ir a detalle, dejo plasmada la nota de Nicolás Ziccardi de Soy Quemero:



Patrón del barro

Huracán la pasó mal ante Patronato en el Ducó, encontrando pocas respuestas frente a un equipo que vino decidido a no jugar. El Globo entró en la confusión propuesta por el rival, quien logró la ventaja en el cierre del primer tiempo gracias a su jugada más peligrosa de toda la noche. En el complemento Sebastián Bértoli atajó todas, incluso un penal a Bogado, menos una nueva pena máxima que Fernando Coniglio transformó en gol con suspenso. Los de Alfaro siempre tuvieron la intención de ganarlo, pero solo hallaron fluidez desde el ingreso de Montenegro.

Gran concurrencia en el Estadio Tomás Adolfo Ducó, la última esquina de Parque Patricios se vestía de blanco y rojo para recibir la presentación final como local del Club Atlético Huracán en 2017. El Globo recibía al Club Atlético Patronato de la Juventud Católica en un nuevo mano a mano pensando en la permanencia, con el aliciente de saber que tres puntos lo dejarían pegado a la cima de la Superliga.

Por eso mismo el equipo arrancó en pose ofensiva, con mucha movilidad de los volantes y ambos marcadores de punta partiendo del mediocampo. Cristian Chimino lanzó un centro antes del minuto que picó entre Coniglio y Bértoli, clara opción. Con el correr de los minutos el Globo comenzó a manifestar una baja precisión y no encontraba claridad en los pies de sus generadores de juego, quizás por eso las posibilidades cayeron casi de carambola: Primero Renzo Vera quedó cerca de convertir un autogol cabeceando a manos de Bértoli, después Bogado habilitó a un Fernando Coniglio que en su afán de dominar rebotó un balón que no ingresó de casualidad.

En lo que quedó de primera mitad Huracán perdió peso ofensivo, los volantes corrían detrás de la pelota y no con ella. Pese a jugar mal el gol estaba cerca, Ignacio Pussetto ganó en las alturas pero Bértoli metió manotazo a córner. En el primer minuto adicionado el Globo perdió la bocha en pose de ataque dejando muchos huecos aprovechados al máximo por el rival: Agustín Sandona despegó solo por banda derecha lanzando un centro al punto penal, allí Adrián Balboa apareció solo entre los centrales ejecutando una cómoda tijera que picó ante Marcos Díaz ingresando a gol. Ganaba el Patrón, en lo que en retrospectiva terminaría siendo su opción más clara de toda la noche.

Huracán recogió el guante en el inicio del complemento, y aunque regresó al verde césped sin cambios recuperó la actitud ofensiva de los primeros minutos del partido. Y la recompensa fue inmediata, al minuto cuatro Walter Andrade le propina un criminal codazo sin pelota a Fernando Coniglio dentro del área y el juez Nicolás Lamolina no tuvo más que expulsarlo y sancionar el clarísimo penal para el Globo. Bogado se hizo cargo de la factura pero cambió ejecución en relación a partidos anteriores, Sebastián Bértoli adivinó y con una espectacular volada sobre su derecha contuvo el insuficiente remate cruzado de Mauro (Que no logró afirmarse en un punto penal blando al momento del impacto).

El Globo sintió el golpe pero logró recuperarse con los cambios, Norberto Briasco por Mauro Bogado y Daniel Montenegro en lugar de Patricio Toranzo. Mejor armados en ofensiva el principal escollo siguió siendo el golero visitante, quien le sacó un cabezazo claro a Saúl Salcedo y voló para evitar un derechazo potente de Ignacio Pussetto que Coniglio no logró re direccionar en segunda maniobra.

La cosa venía mal barajada pero a quince del cierre Adrián Calello ganó en las alturas tras un nuevo córner y Cristian Chimino dominó en el segundo palo, donde fue claramente sujetado por Rodrigo Arciero para que Lamolina vuelva a pitar correctamente penal. Fernando Coniglio tomó la pelota ejecutando un bien direccionado derechazo a pie abierto, Bértoli adivinó volcándose sobre su izquierda pero no llegó a despejar el ajustado tiro del cordobés. Empataba Huracán gracias a su nueve.

La igualdad inyectó esperanza durante el ocaso, y pudimos darlo vuelta enseguida luego que Coniglio habilitara el ingreso de un errático Romero Gamarra que definió ancho de zurda, en gran posición. La última fue una aceitada conducción de Montenegro, como en casi todas sus participaciones, que filtró el pase a Ignacio Pussetto; Nacho, el más peligroso del Globo en la noche, castigó de zurda pero Bértoli se volvió a agigantar quedándose con el tiro del final. Lo adicionado por Lamolina no compensó todos los minutos que se comió Patronato, y el empate resultó inexorable.

Huracán no jugó bien, fue una continuidad de lo realizado ante Chacarita pero esta vez no logró convertir los goles necesarios en relación a las varias opciones claras que logró. El Equipo ingresó en el barro propuesto por Patronato y salió perdiendo, de todas formas sería injusto no destacar un punto que durante varios pasajes del partido pareció muy lejano.

Necesitamos sumar y sumamos, aunque nada nos quitará la sensación agria por no vernos un poquito más arriba en la tabla de posiciones. Este pequeño cachetazo no nos saca del eje y termina doliendo más el hecho de no haber podido disfrutar un triunfo ante toda la gente que despidió el 2017 en el Ducó, incluyendo la emotiva presencia de los Huracanes de todo el país.

Ahora al Gigante de Alberdi para cerrar un semestre muy positivo, buscando una victoria que nos deje realmente satisfechos. Podemos confiar en este equipo, está clarísimo, pero más allá de los resultados no perdamos atención a un funcionamiento con la pelota que parece estancado.